30 diciembre 2010

EXORDIO

*
 
 *
EXORDIO
*
Primero está la palabra AMOR,
y luego las restantes...
El aire que la roza,
quien le roba el calor y su silencio,
descifra su único sueño:
vivir desnuda y renacer entre los humanos.
Imagínate un beso lentamente,
su carne tibia,
un cuerpo al que abrazar,
bajo la noche que heredan los amantes;
sin muerte ni olvido posible.
Tal vez hoy, o en la raíz de un verso,
pero nunca con tormenta en su mirada.

*
Tal vez tu abrazo, aquí presente,
como si fuera la llave de la tierra,
la luz que transporta nuestros cuerpos sin materia,
al pájaro crisálida,
al habla del poema,
esquejes secretos del universo…
Tal vez tus labios, gota a gota,
sinónimos de ti,
antónimos de cualquier antonomasia,
el océano que pide su dulzura a gritos,
la luz al tacto de tus ojos…
Tal vez, como cuando yo te tengo,
fiebre contra mi pecho,
hombre cierto,
epíteto de la noche,
velero entre las luciérnagas celestes que se marchan.
Quien busca puerto en ti,
zaguán, tu delta, vigilia.
Nuestro segundo de lo cierto.
Tu manera de mirarme…
como recién amante y amada.
Sí, tú mujer; yo, en tu infinito recibimiento,
entre la desnudez del viento que nos llama...
*

 
VIENTO DEL SUR

Porque ahí, afuera,
el fuego eres tú,
nuestro abrazo invisible.
Pecho eres,
fermentada tu tierra.

Viento del Sur,
a ojos cerrados,
desnuda tu carne,
corazón que se abre,

corazón que te lleva.
¡A ti, viento y sombra!
Ola cuando te miro azul,
tu cuerpo que se transforma...
*
De tu cuerpo vengo,
azul mañana;
abrazo y fiebre,
caracola y ámbar.
Montaña arriba,
a tu cuerpo voy;
mi poema al viento,
camino y agua.

*
"A Nieves, mi compañera de camino, caminos, llanuras y montañas"

29 diciembre 2010

A POEMA ABIERTO

Arqueada la vida del poema,
no queda otra cosa que acudir en auxilio de sus verdades;
apuntalar el arco iris de su pensamiento,
llámese mecanismo de la vida o de la nada.
A un extremo de aquí, la palabra que lo amamantara;
al otro, allá, la puerta sin salida de sus recuerdos:
nonata, traslúcida, diluviana;
mágica, épica, laberíntica,
acosada, en paz, exonerada…
Puro escalofrío de los sentidos,
como ese golpe de corazón y labios,
el que por derecho y cuerpo arrastra.
Muestra inequívoca de por aquí,
ignífuga del más allá interceptado.
Paralelismo entre dos gotas de agua,
espejismo del hombre a caballo
sin viento alguno de cara.
Eje, distancia; esqueje de lo que fuera.
Partícipe del amor, motor, rueda giratoria…
Engranaje, embalse, acuífero del llanto.
De la alegría desbordada por cada gota con abrazo.
Pozo al momento, sombra inclinada; árbol a la deriva.
Asfalto, atardecer continuo que se marcha.
Cruz y cruce a veces de por la vida.
Stop.
Amor partido en dos; en mil pedazos tras su carne,
antes de que lo recogiera el poeta a la velocidad máxima del universo.
Futuro pasado, estrella sorprendida,
abrazo imperturbable en la posición de intacto;
flor y fruto.
Como ese beso de ti, otro en tu frente.
Fuente, trayectoria.
De hombre a mujer tan necesarios.

28 diciembre 2010

A TI, HOMBRE DE LA TIERRA O MUJER DE LA LLUVIA


A veces te dirán lo que tienes que ser…
hombre o sed,
mujer o vientre,
agua o fuego,
ignífuga roca, solo pensamiento,
pez que se arrodille,
mar sin caricia,
poema en simpatía,
hoja al viento que se pisa...
Te dirán, que la historia se repite.
Que la batalla era necesaria.
Que el destino nunca se equivoca.
Que el hierro por la espada vive,
cuando a la espalda de tu sombra son muerte y óxido innecesarios…
Te hablarán del miedo al futuro imperfecto,
del perfecto tiempo de la paz del mañana.
De la paz que se arrodilla.
Del violento poema de la libertad.
De la fe, sin la más mínima fe en si misma.
Del género sin especie.
Del árbol de las siete vidas.
De la mano sin brazo que te espera a la salida.
De la mal llamada llamarada azul de la profecía.
A ti, hombre de la tierra o mujer de la lluvia.

27 diciembre 2010

TÚ MI GOTA, CORAZÓN DEL AGUA

Cuando percibo el eco de tu voz de amada,
crisálida al viento bajo el abrazo inequívoco...
Inspiro, aspiro, ese tú de tu piel
pecho abierto necesario.
Imagino, siento, ese infinito a cada paso.
Porvenir de tus ojos.
Por venir de tus brazos. Corazón que se sale.
Orilla en tierra. Única mirada.
Huellas que se resisten bajo la sílice de las horas,
aquel horizonte de arena y plata.
Viento de aquí,
péndulo de la nube amedrentada,
cuando se asoma bajo el fuego mutuo de nuestras miradas,
a cada instante,
a cada impulso inmensurable.
¡ Ay horizonte que se abre !
Acá nuestros sueños, allá tú;
camino innato de los barcos imaginarios.
Mar engendrado de la mar antigua;
cómplice de las horas,
ahora de nuestros cuerpos a la deriva,
nanosegundo de todo universo inacabado.
Mar infinito,
amor sin naufragio.
Microestallido al fin, latido hereditario.
Amor cuando te lleva,
misterio cuando te alcanza.
Pasos ambos en cada dosis humana.
¡Tú mi gota, corazón del agua !

Porque yo te amaba, y tu me dabas...
tu piel de noche, tu corazón del alma.
Porque yo te amaba, y tu me dabas…
Tu boca contra mi sed,
Tu azul sobre mi agua.

26 diciembre 2010

SUEÑO DE UNA NOCHE FRENTE AL MAR

Cuando al amparo de tu cuerpo me recibes,
lejos de toda duda, mi piel contra tu piel a oscuras,
imagino, siento, ese sueño ya sin distancia;
universo de tus ojos en equilibrio,
tacto de tus caricias…
Ese tú de tu boca, ánfora bajo la lluvia,
sed desde la sed del viento que nos mira.
Cuerpo a cuerpo,
ya bajo el alba;
ya, sobre el temblor del horizonte que se aproxima…
¡Nuestro sueño que se levanta
bajo las agitadas alas del poema!
Viento y necesario.
Como revivido y cálido siempre.
Como recién nacidos: hombre y mujer entonces.

25 diciembre 2010

A ESTE LADO DEL TIEMPO

A este lado del tiempo,
en donde las palabras recién nacidas
se alimentan aún de las ubres de las montañas...
¡ay las montañas! conocedoras del tiempo sin sombra,
de la nube que se aproxima,
témpera de la luz cansada de tanto viaje,
despojada allí de su secreto,
a la vera del átomo sin techo.

Allí, en donde el nanosegundo es amigo de la oruga,
de la futura crisálida,
de la fruta recién caída, aún en los brazos del aire;
del viejo atardecer sin dentadura,
de la batalla que nunca fue, muerte ni gloria.
En donde el canto del jilguero se ralentiza;
atrae, de paso, al ruiseñor del bosque sin cenizas,
a la olímpica golondrina.
Mientras se aproxima...
el lento orgasmo de la naturaleza,
se abre el brote de la indecisa yema,
la hoja que cae como durmiendo,
el paso del verde al rojo, sangre amapola;
el crujir de la arcilla,
el verde valle que se estira.

A este lado del tiempo...
aquí en donde el viento, silencio del hombre,
habita sin estancia,
sin cuerpo ni muerte asegurada.
¡ay tiempo, tú cuando que te marchas!

A este lado...
el de ese otro tiempo,
acá en donde el poema, desnudo gesta
sin religión, ideología, ni sexo que se le atribuya,
bajo el jeroglífico del abecedario,
el de la metáfora nonata...
A este lado del tiempo,
en donde el tiempo ni existía,
Tú, viento…tú, poesía…

24 diciembre 2010

PORQUE SOMOS...

Porque somos: hombre, mujer;
río sobre el agua.
No por el mecanismo cerrado de la palabra
escrita o al habla.
Porque fuimos: olor a vientre, antes;
carne cosida y descosida,
¡ay madre!
A cielo abierto ahora.

Porque somos:
todos nuestros vivos,
nuestros muertos de siempre;
poetas y héroes,
cada vil asesinato.
Ese pan que sobra,
la boca cerrada al aire...
sombra,
hierba,
ventana.

Porque somos: hombre o mujer,
camino hacia delante,
volcán a cambio de su lava.
Geometría sin ángulos cuando el sueño navega,
entre la mar y su ancho.
Esquina como la sombra de la esquina
cuando el mar es ahora,
arena amarilla o agua.

Porque somos: hombre y mujer,
cuerpo a cuerpo
cuando el sexo se aproxima.
Equis al cuadrado,
Pi de esa circunferencia interminable.
Algoritmo tras el logaritmo del vivir.
Acento como esta última tilde.
Quebrado de nuestro universo.

Entonces, lo que el vivir nos deja,
Hombre, Mujer,
diminutos ¡levántate!
Prepara tu sueño.
Todo lo que nos queda por caminar,
camino hacia adelante.
Mezcla de nuestra carne viva.

23 diciembre 2010

LA CIMA

LA CIMA

Porque te quiero azul, inviolable,
tanto cuando eres viento,
como cuando eres aire...
                  *
Porque me gusta tu aire,
esa bocanada de horizonte indesmayable.
Azul que te llama,
en llamaradas de fábulas.
Mirada atrás y hacia delante.
Principio.
Infinito.
Forma.
Orogéneis.
Esa dosis de altitud,
en tu yo diminuto.
Silencio sin nombre,
de montaña a hombre.
Color que se resiste.
Hendidura.
Cielo sin techo.
Allá tú; cuerpo sobre la tierra,
vertical aunque, lejanía,
sobre tu soledad que renace;
compañero ahora de su altura inseparable.
Cima tú; tímpano del aire.
Viento que me arrastra
toda vez montaña.
A camino abierto.

22 diciembre 2010

DEL MAR AL HOMBRE Y SU PALABRA

"...y esa palabra hombre,
que quizá no sea buena
para lo que veo al oírla"
                 SAMUEL BECHETT

¿Pero qué fue de su cuerpo?
¿Qué fue del que fuera…?
Azul, verde, tierra;
la ola que le siguió al polvo,
aquella primera playa,
la ola que siempre volviera,
el horizonte sin pena ni techo,
la mano del tiempo que espera.
¿Pero qué fue del que fuera…?
Aquel sueño, argumento,
secreto, simple forma,
el último adiós sin pecho.
Aquel barco que se alejó,
pidiendo perdón por su estela...

21 diciembre 2010

LA TIERRA AL HABLA


Que sepan los hombres que los caminos existen,
a pesar de sus torceduras.
Que desde la incipiente huella,
la que dejó el viento tras su ausencia,
creció el calor y el frío,
la mano y la frente destemplada,
el rubor de la palabra,
la sombra inequívoca de la existencia.
 
Que sepan los hombres que hay silencios y mares  en los que pensar,
sueños en los que descargar nuestros infinitos cúmulos,
misterios y límites posibles,
sin tener que preguntarse por qué.
Porque de ello dependen las montañas, los ríos,
el vaho de la tierra, la desnudez de nuestro pensamiento...
el amor sin defensa posible.
 
Porque no hay infinito más humano que la vida.
 

20 diciembre 2010

POEMA EN BLANCO

POEMA EN BLANCO

Como poema sin brazos,
algo así como un universo sin estrellas.
Como tiempo sin hallazgo,
variz de una galaxia,
el poema tiende su mano
y el viento abre sus alas
sobre los campos de amianto.

El poeta en la fragua;
el verso desnudo, entre mil palabras,
como si fueran dos náufragos que se encuentran
bajo un crujir de demasiados silencios:
el del alma.

Quizá sea su aliento el que se ha secado,
mientras el mirto se ahogaba en el agua...
Quizás se reconocieron en algún momento.
como el corazón, universo reversible que estalla.

Pero mejor soñar, que huir tranquilamente desapercibido.
Inevitable voz, la del silencio.
Mejor dar que recibir, si dudas sobre lo vivido.
Y así y allí sobrevivieron, a base de presentimientos...

Porque nunca le preguntaron al día por sus sueños.

19 diciembre 2010

DEL MAR AL MAR DEL ALMA

Del mar al mar del alma,
allí océano, aquí esperanza.
Fragmento de ese cielo inamovible;
página al viento, azul de hambre.
Y nació este poema que se abre
tras el amanecer de las palabras sin venganza.
Porque todo es empezar como el abrazo,
Amar, amor, Amar…esta es la causa.

16 diciembre 2010

A OJOS VISTA

Veo aquí, sobre el poema, al borde de la vida,
de la existencia o de donde venga,
corazón, mano, herida contraria...
Alma de todo lo que se entierra y renace,
elevador o cúspide con una única parada:
la de unos ojos por delante.
Da igual que sean azules, verdes, negros,
híbridos,o de todas las formas multiplicables.
Eso sí, suficientemente expugnables.
Sin límite de llanura.
A ser posible, de esa tierra llamada surco;
pero nunca arrodillados por necesidad, sequía o hambre.

Poesía como el agua, mi sed de ahora,
lluvia tras la distancia,
ventana, nube, mar, agua adentro...
De esa, sí; de la que se filtra, reaparece,
fuego tras el sosiego;
de la que inunda paisajes definitivos.
Ya sea en forma de gota al peso,
sudor, nieve, pensamiento, savia, saliva;
apero del camino que nos lleva.

Veo aquí, sobre el poema, al borde de lo que era,
vacío, viento, carne, vela...
Un tú, receptor; un yo donante,
cuyos únicos órganos están en nuestro ánimo,
como palabra erguida.

15 diciembre 2010

A CORAZÓN ABIERTO

*
¡Ay!, corazón temblando,
si se desprendiera el infinito de tus brazos…
Montaña, valle, escucha,
tu sangre abducida,
a golpe de quemadura.
Sístole, diástole,
frontera de los humanos,
piedra sobre el agua.
En donde el viento acaba,
acaba después de tanto,
como apócrifa niebla a la deriva:
la ciudad del ancla.
Diminuto aire que se alza...
sierpe, savia, río, nube;
lluvia luego, distancia.
Sollozo, poema en marcha,
ansiado huésped.
Sueño, mano, mañana
y hay corazón.
¡ Ay corazón
cuando te levantas
amanecer, voz, onda, estancia!

14 diciembre 2010

DEL ÁRBOL Y SU PARÁBOLA

*
 *
DEL ÁRBOL Y SU PARÁBOLA
 
Cuánto de árbol y vida,
adiós sin equipaje,
a la voz de ya,
hoja sobre la rama infiltrada,
amén de ese verde tan epíteto...
Verlo en pie, venir,
caer en cascadas de amarillo y esperanza;
como savia del mundo,
hacia la voluntad del infinito.
Os presento su altura,
libertad, sumisión,
orgullo, inocencia;
ese espíritu sagrado,
tan sangrado destino innecesario,
sueño a la par que agua.
Raíz, tronco, llave...
universo que se nos abre
bajo el porvenir del abrazo al que encarna.
Quizás, ese silencio que nos falta
para escuchar, traspasar,
prolongar su ansiado deseo,
semilla de cualquier poema al borde de la existencia,
a golpe de viento y savia.
Mano, árbol,
brazo del hombre...
Flora y sombra del mañana.

13 diciembre 2010

TAL VEZ SI FUERA TIEMPO...

Quisiera revocar el tiempo,
ese tiempo que nos señala,
la geometría del vacío,
toda bala imparable,
el paisaje árido al que llegamos.
la voz de YO, sin el TÚ que la reemplaza.
Las mañanas sin habla,
las noches de color del alba,
ese adiós sobre la nada,
las catedrales sin dioses.
Quisiera adelantarme al destino
por si fuera el hoy de la esperanza.
abrir y sellar la jaula.

12 diciembre 2010

EN UN LUGAR DEL FUEGO

Porque no fuimos los humanos
quienes  nos alejamos de aquel prístino paraíso,
fue la vastedad del vacío quien pronunció la primera palabra:
Soledad, montaña abajo.
Y la tierra, ahíta de agua y sed, quien pronunció su primer silencio
mientras se podía escuchar el murmullo del primer milagro,
y del segundo:
Era la vida de nuevo,
de repente la vida en carne y hueso:
amor, mensaje y destino.
Pero...¿qué harían los dioses contra el amor de todos?

DE NADIE AL AIRE

Y por aquí anduvo el hombre,
bajo el insomnio de los árboles,
y la luna que se llevó:
su mirada, los sueños,
los mares,
hasta los ojos de los pájaros:
blancos, negros,
azules, eternos…
Sus rendidos pies,
sus caminos a Marte,
su piel anaranjada,
en su memoria tatuada.
Y allí quedó:
la orilla del río,
el mar de corazones,
la ola del antes,
la sierpe del agua,
el aire, su mirada...
La palabra aliento,
al viento.

11 diciembre 2010

SOBRE LA ELÍPTICA DEL POEMA

Se levantó el poema moribundo,
tan herido de muerte como los humanos,
mientras la luna bajo el agua
se hundía entre las sombras de los pájaros
Aquel viejo poema,
que levantó soledades,
indómitas pirámides,
corazones deshabitados,
hasta ciudades a hombros.

Se levantó el poema moribundo;
y, palabra tras palabra,
ahora prisioneras de nadie,
las fue recogiendo:
Una tras otra,
verbo tras vocablo.

Así lo vieron perderse,
verso en mano,
la quemadura al desnudo,
las nubes sin horizonte,
los labios sin clorofila,
y el cielo a bocajarro…
Infinito en sus finales.
Como criatura de pecho abandonada.
Como agua que desemboca en la médula del agua...

10 diciembre 2010

SIN RAZONES DE MUERTE (PAISAJE DEL POEMA ASESINADO)

Porque llevaba...
el cielo de cruz,
un destino y el sol de cara.
El pecho contra la luna,
los pies contra la tierra,
y el habla contra la nada.
El azul hacia el océano,
la ola contra el verde,
ese verde llamarada.

Así, viniera de donde viniera,
viajara en donde viajara.
Una lágrima del viento,
el viento que se calla…
¡Duerme poema, duerme!

09 diciembre 2010

SOBRE LA POESÍA QUE NOS ALCANZA

Yo sé que me acerco al vaivén de mis huesos,
a mi carne con sabor a quemadura,
aún al pie del camino, en donde la montaña se agosta.
Ya sé que es cuestión de años, de suerte, de vidas,
de la suma de tantos paisajes a la deriva.
Pero no quisiera irme sin saber el porqué
de esta insistencia de la poesía.
Alegría mía, tristeza mía.
Aquí y ahora, a solas con ella.
Cuerpo a cuerpo, sueño tras sueño.
Como la vida y muerte que nos acecha.
Unas veces por ser luna,
otras por ser sombra.
Pulso, nebulosa.
Sangrante herida.
Amor que desemboca.

08 diciembre 2010

MUJER, AMADO PRINCIPIO

Porque aún eres Paraíso,
el beso tras la lluvia;
de gota en gota.
La mar que engendra,
carne de tu carne viva.
Orilla frente al mar.
Brisa que se acerca
al reino de tus labios.
Beso al unísono.
Nube que espera,
mirada y cielo,
campo bajo la siembra.
Mujer, amado principio,
la idea era…Que el hombre,
viviera contigo,
te amara hasta la muerte.
Tu amigo y compañero.
Nunca, al límite de la sombra...
Amor que nace, siente, padece.
Silencio para vivir.
Desigualdad,
centellada innecesaria.
Lágrima que se desborda.
Mujer, amado principio.
Porque aún eres Paraíso.
Océano y mar,
verde mañana,
orilla y agua.

07 diciembre 2010

MOMENTO Y TIEMPO DE TI

Hay tantas cosas de ti
que crees no merecer.
Por si el amor, no quepa duda,
la luna entera
y el sol nos vieran
a tu cuerpo trasladarme.
La noche cuando arrecia en tus ojos,
y el alba se retrasa.
Pero sobre todo,
abre la ventana y mira:
ese cielo que sostienes,
ese infinito que se abre.

06 diciembre 2010

AQUÍ HABÍA UN MAR...

Aquí había un mar, una alfombra,
y un viento frente al agua.
Una gaviota errante
orilla, corazón y habla.
Ahora fría página,
un letrero en su memoria:
el hombre, posible palabra.

05 diciembre 2010

INFINITO DE AMAR

La luna partida,
el sol entretanto,
Tu cuerpo en la arena,
miel y esperanto.
Dos almas y un día...
Razón de tanto.
Día mortal, pero nuestro.
Aquí, en donde el cielo habita
Por ejemplo.
Tu rostro.
Mientras la noche nos vencía,
voluntariamente.
Y nos ofrecía
horizonte y techo,
ante la brisa.
Fue entonces
cuando la tierra despertó,
ante la primera gaviota.
y tú te incorporaste.
Y éramos, un hombre y una mujer,
o sea,
un hombre, y un infinito de amar.

04 diciembre 2010

AMADO PRINCIPIO, TEMIDO FINAL

Hubo un día,
y un mar tan de frente,
como si se hubiera bebido toda la tierra…
Era la luna que absorbía,
luz para su reino,
la mirada de los hombres.
Como las cansadas olas
que vienen y se van,
como el viento que sigue al polvo.
Amado principio.
Temido final.
Cuando la luz camina por el agua.
Cuando ese barco del adiós se aleja.
Como sed y sílaba del recuerdo.
Como invisible sombra del agua.

03 diciembre 2010

AZUL PARA TU REINO

Y allí estabas, sí.
Buscando…ese mar sin abismo.
Buscando…el infinito del agua.
De caracola en caracola,
de gaviota en gaviota.
Con tu cuerpo blanco.
Con tu piel de cara.
Que sabe a cielo,
con salida al viento.
Mujer y agua.
Azul para tu reino.

02 diciembre 2010

DEL AZUL QUE VIENE, POR EL AZUL QUE SE VA

Del azul que viene,
por el azul que se va,
el agua del río,
llorando va.
El sol, sin pupilas;
el mar, su verdad;
la niña en la orilla,
esperando está.
Amarillo o naranja,
blanco cristal,
aguas arriba
la luna saldrá...
monte tras monte,
montaña será.
El viento que lleva,
azúcar y pan.
Por el blanco velero,
el trigo, ola va.
La niña que espera…
su corazón ya lo da.

01 diciembre 2010

A ESE DE TI TAN CERCANO

Fragmento de ese tiempo que estalla:
Tu mirada.
Abrazo de ese universo tan cercano:
Tus manos.
Camino y pasos de tus pies:
Tu piel.
En mí enredada.
Como ese, tu cuerpo blanco.
De agua y sed.
Ser de tanto.
Mujer.
Germen de tu carne y alma.