03 marzo 2009

EL VIENTO...

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El viento…Esa mano que ama, que siembra, que arrasa, que vuelve, que muere allá en la distancia, en la noche oscura del murciélago, en la tristeza, trizada por el mundo. Silenciosa marca, tachadura, brizna de tiempo en la ventana. Mucho viento después, antes de que fuera hoja, página, cadalso, moribundo, inconsciente, frente del hombre, martillo o sueño. Ese viento al que llamamos Norte, del Sur sin equívocos, parábola del mundo, huracán sin ejército, línea con puntos suspensivos, ráfaga de un poema…
Ese viento que nació, atención ojos, en la palabra instante, una mañana sin huesos, a intervalos oblicuos de escucha, toca un cuerpo de mujer y se deshace en arcilla... Y a sus pies se vuelve infinito, guardando su exactitud, pecho contra espalda, mirada contra mirada. Pensamiento que muerde con placer. Con placer que muerde sin pensamiento. Viento y principio. Ese viento nació, un día humilde, por ejemplo, de la tierra.

02 marzo 2009

DESDE AQUÍ, A ESTE LADO DEL PAISAJE Y DE LOS SUEÑOS

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DESDE AQUÍ, A ESTE LADO DEL PAISAJE Y DE LOS SUEÑOS

Como cuando huye la luna por la puerta del cielo
y vuelve con frecuencia a ese pasaje de su libro;
y toca…toca la superficie de nuestros tejados,
estando presente en nuestros sueños.
Y nadie nos pregunta si queremos llevárnoslos,
regalarlos, vaciarlos, allá sobre el color vacío del agua.
Y me detengo en esta página del poema,
y su leve mandamiento me intercepta.
Porque las palabras bajan y suben por su propio vértigo,
alimentándose de las hojas de nuestras manos.
Cuerpos tan sencillos como extraños,
que pueden amar, sembrar, gritar, escribir al margen de la nada.
Amontonarse en el cauce de los ríos que nos llevan,
en donde morimos con frecuencia.
Días mortales pero nuestros.

La nave,
el mástil,
la piedra,
la nube inquieta,
la hierba que corre junto a nosotros.
Nacer al fin en lo que fuimos.
Cualquier día de esos en los que te preguntas,
hombre tras hombro,
al amparo ni dinastía de los dioses.
Bocanadas de cielo o de aire.

Porque recuerdas… aquel primer fogonazo del agua,
a tu madre cuando te desteñía las manos,
este camino que avanza…
La noche,
la escalera,
la cerradura sin puerta,
la luz sin habitación,
el arco iris en algún lugar ya sin misterio,
antes de que fuera lluvia sin memoria.
Como cuando huye la luna por la puerta del cielo
y vuelve con frecuencia a ese paisaje de su libro.
Aquí, donde todos soñamos y cabemos.
Río arriba.

26 febrero 2009

LA ALCAZABA

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LA ALCAZABA
Como súbdita de nadie, al abrigo del tiempo;
allí te alzas, sobre la gravedad, sin miedo ni disfraces.
Nieve, cuando el agua te regala su cuerpo blanco,
o en cataratas de agua recién levantadas.
Espuma blanca que por tu cuerpo resbala como pecho sin escarcha,
al unísono, sobre la tierra en la que descansas.
Pirámide que nos muestras y callas, corazón tras corazones.
Piedra o diamante tras la piedra. Cicatrices miles.
Miles de cicatrices al detalle. Arista al frente, tras la arista.
Mordedura. Bocanada de viento tan cercana.
Como recodo del eco en la distancia. Testimonio de tanto que recibes…

Como cuando entre el amanecer te bates entre los colosos que te abrazan,
sin penuria ni batallas; con tus huesos tan al aire,
fuera de tu carne, lamidos por el eco de los pájaros exhaustos.
Humanos que nos desvanecemos más abajo, contemplando…
Cómo nuestro tiempo se estrella sobre las rocas.
Duerme en las siete lagunas que te desovan.

Como cuando entre el atardecer te debates, por ejemplo,
entre el rojo y el naranja, mientras que el gris de tus párpados los absorbe;
sueño tras sueño, peldaño a peldaño.

¿Ni un árbol, ni una sombra ? ¿ Ni una milésima de estrella en tu corona ?
Tan inexpugnable desde aquí, tan accesible cuando amas…
Allí, Alcazaba, así…Reina de la montaña, de lo que ofreces;
con esas alas de silencio en tu mirada, noche tras día; dama de blanco, pupila al viento!
El mundo, aquí abajo. Al alcance del todo o de la nada. De todo lo que abarcas.

Pero miraré entre el azul y la nieve, porque la verdad de ti se desprende.
Camino que busco, insisto, cuando vuelvo, como niño vencido.
Como hombre que espera de arcilla.
Porque te recuerdo así, desnuda, nieve sobre el cauce del horizonte que cabalga.

22 febrero 2009

DESDE EL INFINITO A LA MONTAÑA

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DESDE EL INFINITO A LA MONTAÑA

Dicen que la montaña, prisionera, duerme en la noche...
Y yo la he visto llorar, reír, sangrar, resquebrajarse,
auparse hasta el infinito, cuchichear con la Luna y su siempre.
Devolverme ese reto de preguntas...
- ¿ Quién soy, de dónde vengo ?
¿ Del océano, de las nubes, de la tierra ?
¿ De dónde vienes, tú, ser tan diminuto?
- De ser tan diminuto, por ejemplo!

Dicen que la montaña, libre, duerme en sus sueños...
Y yo la he visto desnuda, amante amada, acurrucada,
en carne y hueso;
auparse hasta las estrellas, arrebatarle al silencio hasta el eco.
Contestarme a ese peso de preguntas…
Quien soy, de donde vengo.
Del fuego al verde. Del pasado al blanco.
Por el camino que se pierde.
Desde acá, a este ser, tan diminuto e imperfecto.
A un paso del mañana.
Entre el cielo que se cierra y el segundo que se acaba.

14 febrero 2009

CATORCE VERSOS SOBRE EL AGUA

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CATORCE VERSOS SOBRE EL AGUA

Catorce versos, catorce naves;
con el viento viajan,
sobre el horizonte son agua.

Catorce versos, catorce soles;
con tu sonrisa se encienden,
con tus temores se apagan.

Cuanto te digo Amor,
quisiera decir Montaña.
Cuando digo Adiós,
te quiero decir Mañana.

Catorce versos, los catorce iguales;
de mis manos salen,
hacia tu cuerpo viajan.
Tan despacio... Tan a salvo!

06 febrero 2009

PORQUE TU BOCA NUNCA SE EQUIVOCA

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Porque tu boca nunca se equivoca ni a ciegas
en este océano de amor cuando naufrago

Irresistiblemente, pongo en tus labios dos,
mi dedo, dulces, como el amanecer, vivos.
Y quiebro tu silencio, insisto, mirándonos a los ojos.
Así somos dos, unidad, nuestros cuerpos, susurrando;
aspirando nubes y esperanza a tientas.

Acá quedamos, en solitario.
Allá, el horizonte en su venganza, oropéndola.
Segundo a segundo, viento o cimiento,
mientras que el tiempo nos arrastra a ciegas.

¿ Y si fuéramos los últimos, como humanos ?
Tan testigos como nuestra lucha; la piedra,
ésta que nos da cobijo y atalaya.
A lo lejos la ciudad, en coma, puntos suspensivos de otros.

Porque quiero construir contigo este poema,
una paz sin descanso; con tus besos tendidos como cerca,
territorio de dos almas, un deseo sin alambradas.
Nosotros.

Acá quedamos, en solitario, como incendio sin abrigo.
Allá, la Luna como partícipe de lo lindo.
Tendidos en esta isla tan nuestra.
Muestra y savia de dos mundos que se agitan,
que se levantan, con el labriego de las olas.
Arco iris de tus ojos. Tiemblas.
Horizonte siempre de tus palabras como tiernas.

Irresistiblemente, pongo en tus labios dos,
este poema, a mitad de camino, entre todo lo que tengo
y el mañana de donde venga o a donde vaya.

05 febrero 2009

CUADERNOS DE LUNA

*

CUADERNOS DE LUNA

Viento que se forma, instante.
Huracán que reclama esa fuerza.
Cobijo en ti, media luna;
la otra en el océano de tus preguntas.
Si fuera yo, tu viento…Agradable, cálido.
Llanura de tu cuerpo para quedarme
Oh montaña, tras montaña !
A mi paso inalcanzable.
Tus manos, pequeñas, mi calma,
arado, que siembra y recoge.
Tu piel repartida.
De sol a tu sol de la noche.
Fruta que se bebe a la sombra
Cristal que nunca se parte.

Viento que se forma, inclinado,
Horizontal a tu cuerpo, mojado.
Por el rayo. Por la luz de tu puerta.
Vertical a nuestro mundo, cercano.

¿Por qué partícula ? ¿ Por qué no, átomo con alma ?
¿Por qué, tú, eclipse si te das media vuelta?
Así de sencilla, iluminada.
Yo, que te tengo, ahora, entre mis manos;
a mitad de ti y ese deseo tan pronunciado.
Círculo tras círculo. Tú pasas.
¿Por qué siempre, el tiempo nos alcanza ?

04 febrero 2009

ANÓNIMO y SOBRE ANDALUCÍA, DOS PUNTOS

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(1)

"Los verdaderos amigos se hieren con la verdad para no matarse con la mentira" Anónimo

**
(2)

_______
- Sobre Andalucía -


Sabio y real anónimo que nos cuenta verdades como puños, en sólo una frase cercada. Lo dejó aquí, como arrancado de la tierra. Rebuscando en ésta tan nuestra: Alta y llana; a veces cabizbaja. Tan solidaria como puesta al sol y de cara. Otras no tanto, pero que aguanta y aguanta…pasiones, celos, ese gusano de la envidia; tan arrastrado como lastre. Sonrisas, lágrimas; algunas, hasta donde la vista alcanza, a secas.
Pasado, de futuro en futuro. Lo pasado. Irrepetible unas veces, por suerte; otras añoranza, de lo poco o de lo mucho. Futuro más incierto que imperfecto. Aquí y ahora; bajo tantas palabras que se esculpieron, se transformaron, se mezclaron con las armas. En tantas cartas incomprendidas, mal leídas; escritores, poetas... Muchísimos; aún vivos. Otros, sin el recuerdo ni de lo suyos. En esos ¡Vivas!, sin aire.
Óvulo que aguanta y acoge…Amigos y a enemigos, a emigrantes e inmigrantes, familias enteras, tantos como puños y abrazos, y hasta con la mismísima sangre rechazada. En millones de desconocidos que nos cruzamos a diario por la calle. Amor que se deshace, se aprieta y regala. Se siembra por cualquier parte. En esta tierra mitad pasado, mitad abierta; pero siempre entera para lo que haga falta.
Andalucía que se llama. Tan blanca como oceánica. A una llama de lo azul y de lo blanco. Verde cuando la verdad asoma y se hace baranda. En un instante. Bajo ese anonimato que nos reclama.

03 febrero 2009

BAJO EL ARCO IRIS DE LOS SUEÑOS

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BAJO EL ARCO IRIS DE LOS SUEÑOS
Desde donde nace el mar hasta la noche,
tierra a secas del arco iris impronunciable,
tu nombre sabe y se abre, en forma de bocanada, de humedades alternas.
Y así, en detalle, como amapola que se esparce
anegas el horizonte, tal vez desierto sobre la mirada...
Cristal, carne o hueso que se cierra sin fractura ni tiempo.
Al instante.
Desde el rojo, hasta el violeta de la tarde que se acaba y se deshace.
Puntos suspensivos en el aire… ¿ Te llamas ?
Quizás, claro mar y oscuro aire
¡ Ay cuando me hables !

Porque perteneces a ese mundo de los cielos;
inacabados, etéreos, intransitables,
inalcanzables desde el hombre. Te llamo.
Por aquellos tiempos en que ni siquiera tenías ni nombre,
Ni aquellos extraños ojos de fuego;
invento en arco sin viento ni naves.
En donde los pájaros bajo de ti anidaban estrellas incompletas.
Por estos que se asoman a los gritos de las sombras.
Ahora. Después de la tormenta. Invariable.

Desde donde nace el mar hasta los sueños,
Me perdí yo en comprenderte, en pronunciarte…
¡ Alerta ! ¿ Vas o vienes ?
Que si la lluvia fue antes que la nube de la lluvia...
Que si en la gota, tan minúscula, te transportas…
¡ Y nunca te quedas, ni te asientas !

Y me pones tu pupila, y te pongo yo la mía;
mientras que una gota viene a hablarme
y resbala en mis heridas. Hombre sobre piedra.

21 enero 2009

LEYENDA DE LA ÚLTIMA ESPERANZA

*

TRISTES GUERRAS
" Tristes guerras si no es amor la empresa. Tristes, tristes.
Tristes armas si no son las palabras. Tristes, tristes.
Tristes hombres si no mueren de amores. Tristes, tristes. "

Miguel Hernández


LEYENDA DE LA ÚLTIMA ESPERANZA

Poco después de que el mundo fuera sangre, corazón, páncreas, clavícula... Mucho antes de que fuera orilla, sombra, sonrisa… Pasado ya de que la Tierra estuviera a salvo de la mano del hombre, terminado el plazo de nuestro propósito de enmienda, cuenta la leyenda de que Júpiter, abrazado a sus lunas, envió un mensaje a la Tierra: “Desde aquí no se alcanza a ver la magnitud de vuestras cicatrices, espero que los océanos sigan estando donde corresponden, que las montañas y los ríos os sigan guiando, que la nube de polvo que os rodea sea sólo un sueño externo, el velo de una pesadilla innecesaria”
Dicen que, al poco, una voz con eco sobre el vacío más gélido, se desprendió de la Tierra: SOS...¿En qué nos equivocamos: en estar más cerca del Sol que algunos de vosotros o en estar más alejados que otros ?
Termina la leyenda, en que el SOL, que nunca había abusado del hombre, que jamás había intervenido en sus sueños, que nunca le había fallado en proporcionarle luz y calor, tuvo conocimiento de aquella extraña estampa. De que aquel planeta tan azul, tan lleno de nubes giratorias, se convirtiera. de la noche a la mañana, en una esfera grisácea…Y así, atravesando el éter, tendiendo su mano, rebuscó entre aquella espesa niebla tan gélida; con olor a metralla, a óxido humano, con sabor a átomo de uranio, consiguiendo dar con los únicos supervivientes.
Acto seguido, bajó en forma de una pequeña esfera luminosa, concentrando aquí todo su poder de supervivencia. Esfera que fue ofrecida a los humanos como regalo y esperanza.
Y como dijo el refrán y acabando…”La esperanza es lo último que se pierde”… Y, efectivamente, la perdieron. Escondieron tan bien y tanto aquel tesoro, que se olvidaron en dónde lo guardaron. Y allí aguarda, bajo las ruinas de una historia y la soledad de las palabras.

29 diciembre 2008

YO TENGO UN PAISAJE EN MI MANO

*

* Fotografía: Joseme

Yo tengo un paisaje en mi mano,
donde el blanco domina sobre el cielo,
donde la nieve convive con el viento,
en donde los sueños renacen con abrirla.
Yo tengo un paisaje y un camino abierto para verlo.
Os mentiría si no os hablo de Granada.
Me moriría si no os hablo desde aquí.

26 noviembre 2008

COMO COMPAÑERA DEL VIENTO

*


Allá, justo encima de nuestras miradas,
una lágrima inquieta
de ti,
silenciosa sobrevive y calla.
Y así, esperas, a que esa gota
rompa en mil pedazos
el cielo que te reclama.

Como compañera del viento,
como iris de la luna que es sombra;
vas y nos miras,
y le añades a tu piel transparente, de águila,
aquella montaña,
aquel azul sobre el océano que te aguarda.
Que te vio nacer en volandas,
desnuda de cuerpo para adentro,
vestida de frío y agua.

Mientras que cierras tus ojos ahora
y te dejas caer como mariposa incontrolada.
Eco al unísono de la palabra tan desgastada...
Lluvia, lluvia, lluvia...
Niebla, piedra o vengas.
Hasta de novia y a veces pisoteada.

Como beso tras beso,
campo abierto, a campo abierto,
verde bajo la tierra que te llama
viajas en soledades o a borbotones;
ocupando la distancia, entre el arriba y abajo,
sin la gravedad que supones.
Como arroyo de sol cuando te evaporas.
Como cuando a soledad tras la tormenta nos invades,
y repartes en mil sueños, ese, tu único sueño.
Nacer en…En donde la tierra se acaba.

30 octubre 2008

POR EL CAMINO DEL AGUA

*


POR EL CAMINO DEL AGUA

En tu pregunta siempre está presente tu silueta,
detrás de cada viento que te empuja hacia la tierra.
Como hoja tras hoja que navega sin rumbo ni secreto;
sueño, sueño tras sueño, que acabas en el faro de las sombras.
Como ola tras ola que comienzas
sin playa ni refugio, mientras le gritas al mar como pájaro que es onda.

¿Y de dónde vengo, si fuese yo naufragio ?
¿ De dónde vienes, si fueses tú mi tierra ?

Y vas, y como vienes te deshaces…en multitud de caminos indecisos,
en infinidad de caracolas anilladas, como espuma herida que se levanta,
sin ser tú montaña de nadie, en húmeda hojarasca y blanca.
Como blanca luna que se parte...

Como cumbre que te teme hasta la muerte, y antes del abrazo,
como ese frío vuelo de gaviota al que te agarras.
Como abandono y habla, respiras y te marchas y te vuelves horizonte.
Beso que comienzas en el escalofrío de unos labios.
Y de repente…repartes corazones bajo el adiós de los barcos,
o te vuelves naufragio a ciegas;
ahogando tu pesado vientre entre el latir de la niebla.

Y en forma de abrazo, o de arena y trigo, resucitas.
En éste, por ejemplo, como camino del agua por donde vinimos.
Océano tras océano, o sin palabras;
o en cualquier otro poema ausente o parecido.
Nos inundas, nos desarmas, nos enseñas
tu alma recién hecha, bajo la desnuda fuerza que te arrastra.

27 octubre 2008

COMO POESIA INACABADA

*
* Fotográfía: joseme

COMO POESIA INACABADA

Antes de nada, quisiera hablarte de mis palabras;
reabrir el camino al que están sometidas.
Del pálpito y freno que vienen arrastrando.
De las hojas de calendario en blanco que se perdieron.

Antes de nada quisiera pedirte que te llevaras algunas contigo.
A tu pecho como ejemplo.
Y las dejaras allí, a la no deriva,
atrapadas entre el deseo y la lluvia.

Porque hoy quisieran hablarte, desnudas.
Dirigirse a ti, a un milímetro de tu piel a oscuras,
despojadas de cualquier atadura y del habla.
Desarmadas del tiempo y del bagaje.
Desde la sinalefa invisible hasta la metáfora inexpugnable.
Desde la vieja tilde hasta los puntos suspensivos que se abren.
Y se abren…. Y se abren… Y se abren…
Y se cierran tras ese silencio y la nada impronunciables.

Antes de nada, y por si acaso, leyeras que se desvanecen.
Que las han visto volando, de mano en mano,
de sueño en sueño, de pozo en pozo,
de montaña en montaña, de atalaya en atalaya,
de lazo sin atadura en lazo sin atadura.
Entre el barro y la luna,
entre los dientes de aquel perro blanco que atropellaron.
Entre la gente que se traga los sueños sin desearlos,
ni digerirlos, sin soñarlos;
entre la que se atraganta con ellos.
Entre las estrellas que se desatan, mirada tras mirada,
llanto tras llanto, sin raíces ni tierra
porque nunca duermen ni quizás nunca duerman ni vuelvan.

Si descubrieses, quizás o acaso, que ni las tengo todas,
que me arreglo con pocas.
Pero que a cada una les tengo puesto tu nombre, y un color diferente.
Y un sabor tan tuyo, el de tu boca mientras lees que nunca te fallan.

Antes de nada, quisiera hablarte de mis palabras.
Éstas, por ejemplo.
A un segundo de ser algo o quemarse en la nada.
Y guárdalas. Pero guárdalas sin distancias ni eco.
Hasta que les llegue la figura insaciable del tiempo
e inicien ese viaje de repente… Éste por ejemplo
que las está recogiendo tras el color de tus ojos.
Abiertos, siempre abiertos, como poesía o palabra inacaba.

24 octubre 2008

RADIOGRAFIA DE UNA INDIGENTE

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Fotografía de María Rosario. Fuente: Diario EL MUNDO


RADIOGRAFÍA DE UNA INDIGENTE

Y así sobrevive…
Buscando el secreto de las palabras que nunca envejecen.
“VIDA, AMOR, SUERTE…”
Pero no una vida cualquiera, ni un amor efímero, ni esa suerte tan frívola.
Ni esa otra tan minúscula que ni siquiera reconoce el diccionario de la vida,
Embrión subdesarrollado, por ejemplo.
Y eso que después aprende a mirar, a colocar sus ojos
en la balanza de lo mínimo,
de lo diminuto que se alcanza con esas manos tan ridículas.
Inocentes de lo que vendrá, del futuro imperfecto obligado de las ciudades.
De los sueños cuando eran sueños de cuna
– todos a cero, bajo esa igualdad tan democrática-
Baba tras baba, cucharada tras cucharada de sin oro, ni incienso, ni mirra
para esa mayoría más y tan injusta que sobrevive sin vivir en ella.
A palo seco, sin agenda, pero con esos estigmas tan parecidos de santidad
no reconocida por lo mortal del asunto.
Porque al indigente recién nacido, cuando llega al mundo,
nadie le pregunta.
Ni tan siquiera se le contesta a la pregunta del llanto;
del pan a duras bajo el brazo.
Ni se le habla de África, ni de Sudamérica, ni de la India
porque están al otro lado; tan lejos;
muy lejos de ese semáforo quizás en ámbar.
Eso llegará después cuando pierda la inocencia en los Telediarios
a golpe de escaparate.
Cuando recobre la conciencia
en esa última milésima de segundo que lo salva en una acera
de ser atropellado por el bus número 13 de la vida
que arrastra, arrastra y arrastra y le pasa por la frente.
Disfrazados de ellos mismos, llevando la contraria,
nadando a contracorriente.
Un día cualquiera de Halloween, que es lo que ahora se lleva.
Y aquí sobrevive, rodeado de todos nosotros, por ejemplo.
Que somos ejemplo, ejemplo y ejemplo al cuadrado.
Bajo este cuadro inacabado de la vida.
Con la palabra escondida bajo el brazo.
Buscando y buscando. “VIDA, AMOR, SUERTE…”
por cualquier parte partida o sinónimo de abrazo.

"A la indigente desconocida"

* El 17 de diciembre de 2005 una indigente, María Rosario E.P. , que llegó hasta aquí por causas de la vida, fue quemada viva en un cajero de una entidad bancaria de Barcelona por tres jóvenes con toda la vida por delante. Según sus declaraciones todo empezó porque olía mal y la movida se les fue de las manos.



23 octubre 2008

BAJO LA LUNA Y SIN PALABRAS

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BAJO LA LUNA Y SIN PALABRAS

Quizás fue el viento que se enredó entre tus párpados,
o quizás fueron tus ojos inundados de habla
los que desencadenaron la marea que arrastras.
Porque juegas con tu mirada contra todas las armas,
sin conocer ni temer lo que irradias.

Quizás sea ese el motivo y tu sombra,
a caballo entre la arena y el agua.
Pero a veces te veo, cierta y helada,
redonda, a medias, como ventana que mira hacia la nada.
Blanca por fuera, desnuda, con alma.
Negro, amarillo, naranja.

Quizás sea eso, o quizás nosotros no seamos nada.
Atardecer, si acaso. Blanco aquel,
sobre aquel camino que se desgasta.
Luna que se merce, entre el viento y el agua.

22 octubre 2008

HASTA QUE EN TU CUERPO AMANEZCO DE NUEVO

*
Fotografía: joseme

*
HASTA QUE EN TU CUERPO AMANEZCO DE NUEVO

De sol a sol mis palabras vuelan,
sobre tus arraigados ojos en donde la tempestad nunca es ciega.
Cruzando ese mar sin dentellada, ola quieta tras otra.
Arriba la luna, abajo la luna.
Aquí y ahora, bajo el tuétano de mis fríos huesos.
Te llamo y te llamo.
Con más fuerza si cabe, sobre esta aplastada noche que se cierra,
pronunciando esa palabra tan maltratada
- AMOR -
sin adjetivos que nos distraigan;
con todo lo que significa y arrastra…
Siembra, recoge, bajo el equinoccio de los sueños y realidades.
Mitad luna, mil mitades si fueran.
Y ya en tu cuerpo, presagio de madrugada,
Desencadenaré mis palabras, una tras otra.
Desde tus diminutos pies hasta tu pecho;
desde la nieve de tu vientre, hasta la colina de tus ojos.
Y así, te rociaré con el habla de mis besos, uno tras otro,
palabra tras mirada.
Descalzos del mundo, allí sobre la arena,
en donde las gaviotas muerden la tierra que pisamos.

De sol a sol mis palabras vuelan,
y se llenan de ti, de esquejes y arboleda.
Mientras, el verde llama al verde;
y el fuego, al oxígeno que lo alimenta.
Arriba el sol, abajo el sol,
Aquí y ahora, bajo el calor que se escribe en la tierra.
Y la talla y aguarda…
Pero te llamo y te llamo, nieve sobre las montañas,
embriagado por el brillo de tus ojos.

Y ese es mi destino, noche tras noche,
sueño tras milagro,
hasta que en tu cuerpo amanezco de nuevo.
Deseo de mujer,
mientras que el alba descubre que existimos,
el viento nos abraza y en silencio se marcha.

16 octubre 2008

AL SUR DE LA NADA ( EL MUNDO QUE VIENE )

*
* Fotografía: joseme

*
AL SUR DE LA NADA ( EL MUNDO QUE VIENE )

¿ Hay alguien ?
- Por favor, contestadme !
. . . . . .
Y los libros abrieron sus ojos.
Y las hojas volvieron a los árboles.

15 octubre 2008

AZULES Y SUEÑOS (EL VIENTO QUE VIENE)

*
Fotografía: joseme


AZULES Y SUEÑOS (EL VIENTO QUE VIENE)
-
Un día soñé con un verso; al otro, le añadí una palabra.
Y el rojo, y el azul del habla…
Un día soñé con un verso. Por ejemplo, con aquel que volaba.
Y me desperté con mil libros en la mano.
Viento y hojas secas me arrastraban.
Un día soñé, primavera en mano,
verde sobre el verde, añil sobre las terrazas,
mil paredes blancas y callejuelas que se alargan.
Piedra, papel sin sello, allí sobre la humedad humana.
Un día soñé que no tenía nada, y al otro…
El mundo a mis pies volaba.
Y vinieron versos y más versos…
Unos ciegos, otros mudos, verano tras verano,
invierno bajo sus manos. Réplica de la tarde,
de la nieve que se guarda.
Un día soñé, y despierto, con ella, la que nunca me pidió nada.
Esa tarde. Ésta, por ejemplo, que ahora se marcha y me aguarda.

08 agosto 2008

TORMENTA DE AMOR

Fotografía: Joseme

*
TORMENTA DE AMOR

La Tormenta
. – A Ella - Aquí, la espero, sobre mis ojos inundados. Olvidando me envuelvo mientras el silencio me llama. Oigo disparos llenos de aire y quisiera abrazarla o besarla. ¡Buscadme!
¡Pero buscadle!. ¡Sus senos…! ¡Mi alma…!
¿Aguantarán mis besos llenos de hambre ? ¡La llave! ¡La llave!. Porque no queda cielo ni viento en la tierra. ¡Abrid, abridme el paisaje, hacia mi ventana cercana! ¡Que corra! ¡Que corra mi alma. El agua que corra. Que me pongan sobre su piel extendida. Hacia su infinito. ¡Llevadme!

El Rayo. - El - Aquí, residuo. Inequívoco. Desconocido.
Al otro lado del espejo. Recibo un abrazo. Ahora su pecho de ti, mi tormenta. La que te busqué desde siempre. Pasión. La luz que se adivina. Reflejo. ¿Será un sueño, o una hendidura que arde? ¿El aroma? ¿ Su forma? ¿ La fórmula ?
¡La llave! ¡La llave que encierro! Espera mujer, mi sombra sobre la tierra, a que corra mi pecho. ¡Que corra!

El Amor. - Sobre los dos - Aquí. En medio. Tránsito de la sangre. Del camino que espera en pisada. Ecuador. Regreso. Corazón aparte. Corazón que reparte el universo. Puente inmerso. Verso inverso. Aire azul sobre el viejo apartado del mundo. Sobre Ella. Sobre Él. Sobre su aguacero de estrellas. ¡La llave! ¡La llave! ¿ La tengo?

El Claro.- En la hiel, descanso. Entre la miel de los pechos te ocultas. Piel sobrante. Hombre o mujer vencidos por el desmayo. Succionados por la tormenta mientras se aleja.
Mientras la noche inmersa cae en aguacero. En besos de corazones. En nudos de corazones que el viento desata.
En la hebra de un sueño. Mientras el hueso del amor entra en el fuego. En rayos o en forma de recuerdo.
Pero no...Abrid!. Abridme a la caída de la carne...! Dejad que la Tormenta me inunde. Que el Rayo fecunde a la Tormenta.¡ Dejadlos ¡ Dejad que duerman en el Amor inacabado...! Una vez más. Solos ahora, en este claro azul, sobre la gaviota del mundo.
Y en silencio, se desnudaron los dos en el claro que ocupan. A un paso, ya, de la ausencia, bajo el cielo que vino...
Rojo atardecer adivino.