25 agosto 2010

SINÓNIMOS DEL VIENTO

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* Fotografía: Lucas Gutierrez

SINÓNIMOS DEL VIENTO
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Y aquí sigues, respirando, como con el tiempo hacia dentro;
hálito sin forma, secuencia de la Tierra inacabada;
de la vida sin soslayo, ni hombros sobre el horizonte.
Tú, a solas, petrificada la savia que enarbolas;
bajo la mirada de las perseidas, sin pupilas ni rostro.
Noche tras noche, lágrima de los sueños, lluvia aliterada;
ocultas tus raíces, indómito secreto;
como cuando nos muestras tu curvatura, al sinónimo del viento.
Tú, tal vez, nosotros los humanos,
al encuentro del misterio.
Aquí, contra el fósil de la vida.
Ahí, contra la perpendicular de la noche.
Allí, contra la corriente del Universo,
a favor del todo y de la nada...
Raíz sin teorema,
corazón sin medidas,
hiato de la tierra.
Esfinge de las sombras,
carne viva de los días,
temblor de la noche que se aleja.
¡ Pero nunca tu sangre prisionera !
Esa piel que viene, que vendrá de tan cerca,
desnuda de luna y tiempo.
Mordedura invisible, quemadura sin nombre.
Herida como la montaña, a montañas como el recuerdo.

28 junio 2010

EL ZAGUÁN (COMO ANTESALA DEL POEMA Y DEL HABLA)

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Fotografía: Joseme
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EL ZAGUÁN (COMO ANTESALA DEL POEMA Y DEL HABLA)
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Aquí, momento y antesala del poema;
atrapado,
insisto,
sin métrica, ni horizontes de garganta.
Nudo tras nudo
corro la cortina de mis sueños
como agua que sangra sin herida,
desde dentro de mis ojos hacia fuera.
Seca la lengua, pero nunca la memoria que se entrega.
Pienso…
O tal vez, reverso del aire,
tiempo a la escucha,
de nubes pasadas sin muerte ni arraigo.
Germen de la vida cuando fuera
harina o viento al fin y al cabo…
Pan de esa tierra tan lejana…
Fantasma del poeta.
Día a día que se desborda
y mira al cielo sin forma.
Allí, chispa que enciende esta catarata;
de espejo, cuando despega
y dispensa...
Vaho, sombra, arboleda y rayo.
Páginas tan secretas,
como húmedo incendio que estalla.
Aquí, momento que fuera,
de fuera hacia adentro.
Golpe sin tiempo ahora;
como visible transparencia.

Y retomo esa caída y la recorro,
de arriba abajo,
de arteria en arteria;
en su estallido y eco,
en su forma y habla.
Como zaguán del poema.
Palabra tras palabra.
Como cuando expulsas, respiras, hasta los sueños del agua.

14 junio 2010

ACÁ, DONDE TUS SUEÑOS

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ACÁ, DONDE TUS SUEÑOS
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Acá, donde tus sueños, cuna de tus soles;
laberinto de tu cuerpo, por cada brisa que te roza.
Tilde de tu boca, palabra a palabra.
Labios que son, infinito tan tangible,
ánfora de tu sangre que se desborda.

Acá, donde tus sueños, esperanza que se agranda,
baranda a baranda.
Océano tras océano, donde nunca termina la ola.
Silueta al viento, montaña que nunca se agota.
Gota, lluvia, como gota tras gota; aquí, sin lejanía ni hora…
Principio sin verbo, ni tiempo que nos detenga.
Cuerpo a cuerpo. De dos. Disparo sin muerte.
Eco de tus labios que nunca duermen,
como el hálito de tu siempre.

Acá donde tus sueños,
a la espera de tus manos, manos y aurora,
sin adioses ni guiones.
Sueños de ti, tras de ti
y ese Viento del Sur que nos arrolla.
Ahora.

11 marzo 2010

EL RECUERDO

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*Fotografía: Eduardo Duro
EL RECUERDO

Te recuerdo sí, así, rojo tras la ventana del paisaje.
Fuego tras la noche que se cierra. Tiempo atrás,
laberinto que se pierde hacia el futuro que regresa.
Vigilia de nuestros sueños atrasados.
Rostro tras rostro, ola sin descanso.
Soledad sobre los océanos que se elevan.

A oscuras tú, sobre ti, tumulto de las horas;
eco de las hojas que volvieron. Ráfaga de los ojos de los hombres.
En tu recuerdo sí, así, bajo este instante sin el tiempo ahora.
Aposento, embrujo de la noche que se abre.
Campo que regresa a su tierra,
seco todo, menos tu sangre etérea.

Al mismo paso, a distinto pasado, mano tras mano,
avanzas, creces, retrocedes, te insinúas;
esculpes tu nombre en nuestra memoria.
El mismo nombre, inquieto y apretado.
A medio camino entre el olvido que se aleja.

05 marzo 2010

EL OLVIDO

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EL OLVIDO

Fuiste tú, tiempo hacia atrás,
burbuja de ti mismo,
nube sin movimiento ni sueños,
golpe de mar que desnuda hasta el infinito.
Soledad de los hombres
sorprendidos por los ojos de tu angustia.

Sin tiempo ni historia, que se sepa,
caminaste en solitario,
bajo los ojos de la tierra,
como un dios sin reino ni orgullo.
A la sombra de tu ceguera,
como pozo sin agua,
ahora vives y mueres
en el recuerdo de tu ausencia.

04 marzo 2010

DE NADIE SOBRE NADIE

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* Fotografía: Joseme

DE NADIE SOBRE NADIE


Sé como el viento que retorna a su primera sacudida;
temblor, misterio…¿Hacia dónde?
Extensión, dinastía de sus orígenes.
Quien descubrió la nube y le devolvió sus ojos;
su aliento, sus puños, sus oídos.
Los que comienzan en las palabras.
Los que terminan en su escucha.
Mientras que alguien le gritaba a lo lejos,
como inicio de la lluvia...“Ve hacia el hombre...”
Triste desprecio al recibirlo;
equívoco de nuestros sueños mortales, a secas;
lugar, medida. Tú, como acento oceánico tan llamativo,
invisible ante los ojos, avenida detrás de la luna.
Viento del Sur. Bajo esa manera de abrazarnos los humanos.
Como nos gritabas a mares... ! Amaros sin mitades !
Parada en los labios, ráfaga del habla;
rastro del perfume que se abre, desnudez indesmayable.
Amar como nos mandas, Amor detrás de cada tarde.
Porque somos soplo, esquina, frontera del aire,
miles de millones y a veces nadie.

22 febrero 2010

BAJO LA MIRADA DEL UNIVERSO

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BAJO LA MIRADA DEL UNIVERSO

Desde aquí abajo; vos arriba, tan singular,
sobreviviente, inagotable, extendido, reclinado;
ahora hallo, atrapo, yerro, se me escapa
ese color tan transparente, infinitamente universo.
Discrepo, lo siento, tan útil como impracticable esa mesura…
Ecuánime, camino en solitario de la materia que viaja sin memoria.
Rótulo impronunciable, azul sin amor ni herida.
Medida inexistente sobre los sueños tan desconocida.
Humeante batalla que nunca se disipa. Gélida corona sin reinado.
Al final, sombra, vacío, seguramente rendija de cada puerta abierta.
Refugio de los huesos, polvo tras la tristeza sin mirada,
Ni hacia atrás, ni hacia delante.
Constelación tras constelación inundada de preguntas.
Por si la vida, por si el silencio…

Oculto tras el pálpito de este poema ahora,
te hablo en la distancia, te admiro bajo la cercanía del átomo,
respiración de los humanos a la escucha del eco impronunciable.
Prueba de lo que nos ofreces, regalas,
al precio de cada noche que sustenta a la siguiente.
Creencia en ti, antítesis del razonamiento desprendido de lo ausente.
Como esa luz viajera, desde los tiempos sin pausa, estrella que se estrella.
Piel, nervadura, corazón indesmallable. Hueste de los cielos.
Aquí, porque tu infinito es inmediato; arriba, bajo tu última frecuencia,
hilo de la vida a intervalos. Hélice del recuerdo.
Luz, tan cegadora como invisible.
Te presentas. Insistes. Existes junto al hombre como herida.
Como el aire que se enciende, que se apaga.
Como alma sin cuerpo que se resiste a la orilla del instante.
Como viento que se traga su propia huida,
su última ausencia.
Aquí, abajo... Agua, tierra, hierro, universo en paralelo.
Distancia sobre la distancia. Párpado de tus órbitas.
Por siempre a la espera de ese abrazo. Esperamos.

16 febrero 2010

A MARES Y OCÉANOS (COMO VIENTO INACABADO)

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A MARES Y OCÉANOS (COMO VIENTO INACABADO)
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Aquí mismo, bajo la desnudez de la noche,
horizonte nunca a ciegas;
entre el sendero de tus labios, despertar y mirada;
a la vera de tus sueños, sobre la talla del agua,
fuente inagotable, te desbordas mientras me llamas.
Desde dentro hacia fuera, manantial y caracola;
tus ojos a mí llamándome, en llamara vienes sola.
Cuerpo de mujer, mujer enarbolada, viento que me salva.
Así como tus besos, del frío al calor me arrastran.
Noche tras noche, tú; tan real como tu alma.
Murmullo de tu abrazo. Latido en espiga,
onda tras onda.
Tú desde las olas, acá sin quebranto,
naufragio al que me acojo.
tan océano como necesario.
Poesía frente al mar, como viento inacabado.

14 febrero 2010

AMOR, DIÁLOGO BAJO LA NOCHE EXTENDIDA

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AMOR, DIÁLOGO BAJO LA NOCHE EXTENDIDA

Le hablo al amor por si acaso
se pudiera quedar a vivir en tus brazos;
cobijarse tras la primavera de tu cuerpo,
dibujar tu sonrisa perfecta,
acotar nuestros cuerpos vencidos.
Indefinidamente, ya sin el tiempo que nos atrapa.

Le hablo y se detiene, mientras que persigo tus sueños
desde el horizonte de este cuarto a oscuras,
eco del viento desvelado,
por cada segundo que nos ampara.

Acá tu cuerpo, acá mi calma
a un centímetro de mi aliento mientras duermes;
toco tu piel desnuda
y la ingravidez de la noche se nos marcha.

¿Pero qué tienes de árbol, de hoja, de viento si acaso?
Y me miras con tus ojos, abiertos ahora.

09 febrero 2010

BLANCO SOBRE LA NOCHE

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Fotografía de Fernando Wihelmi: Desde Sierra Nevada, atarcedecer sobre el mar Mediterráneo
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BLANCO SOBRE LA NOCHE

Cuando, por encima de tu sueño vas y nos miras
sobre el altivo atardecer del paisaje;
allí, mar Mediterráneo, acá nosotros los humanos
blanco y carne en la montaña,
corazón verde sobre Granada,
tierras sobre la calma.

Silueta desde el escalofrío de la espuma, huella del sol inacabado,
esqueje de tu sombra,
viento por la savia de tus manos,
inmensidad de la ola en piedra que nos toca,
frecuencia por los siglos ondulada;
tan azul, tú allí, como baranda.

Para cuando la lluvia disuelva estos senos de azúcar,
para cuando la noche suceda a la garganta sin habla...
eran tu ojos y no eran, desembocadura y alma.
Sierra Nevada al desnudo, Sierra Nevada la blanca.
La que baja al río, la que vuelve y abraza.
Blanco sobre la noche,
sobre la nieve que se levanta.

29 enero 2010

DELANTE DE LA PALABRA TIEMPO

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DELANTE DE LA PALABRA TIEMPO

Aprendemos del pasado que el tiempo es indestructible;
que sabe a mar, amar; por detrás y por delante de lo invisible.
Aprendemos del pasado a contar las horas y a olvidarlas,
los latidos que nos faltan hasta el relevo de la madrugada.

Equivocado o no el camino, es difícil comprenderlo,
que el tiempo tiende a cero, que no es por sí imprescindible.
Porque es verdad que el tiempo, ni vive ni muere,
ni implora, ni vuelve…
Como la savia de la sierpe,
como la luz que duerme bajo la nieve.

Con todo, algo lo sustenta: El camino, la lluvia,
el sol; cuanto absorbe la luna de blanco…
Su cuerpo inequívoco, la esperanza del árbol.

28 enero 2010

TRAS LA OLA DORADA

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TRAS LA OLA DORADA

A la voz de ya, veloz y viajera,
bajo la sed de los sentidos, epicentro del paisaje;
el viento a quemarropa, del agua desmayo,
te abres y te ocultas como verso tras la escucha.

Como gaviota que irrumpe tras los sueños,
ya despiertas, rumbo al viento que navega.
Vértigo del capricho, latido tras la arena,
materia de la luz, sierpe de lo huido.
Látigo de los sentidos que se humedecen.

Entre el pecho de los surcos, encadenada,
vas y vienes; regresas y te acercas;
ebria de plata, hebra de frío, hembra de todos los gritos.
Dorada al viento, ahora del ocaso.
Como tiempo detenido.
Irrepetible puerto que duerme en carne viva.

22 enero 2010

DE NOMBRE, LIBERTAD

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DE NOMBRE, LIBERTAD

Y te llaman LIBERTAD en el nombre de los mortales…
Y ves, y vas, y de repente vienes,
pálida, enjuta, a cada llamarada, a cada revuelta del futuro.
Rosa de los vientos, espina inacabada.
Palabra más que basada en el pasado.
A veces hasta ciega, invisible paloma;
ángel de lo imposible, parturienta nieve.
Musa de los poetas, carne al viento del pueblo llano.
Herida de las injusticias más sobresalientes.
A cada bocado, a cada diente,
a cada fragmento de la muerte innecesaria.

Libertad, frágil lapso, inocencia a la deriva.
Tú, que te conviertes en húmeda pesadilla,
ave gélida, alas que se cierran, punto de partida.
De manos, de puños y abrazos; palabras sin retina;
para los de abajo, para los de arriba.
Idem tras idem, metralla tras batalla.
A palabra convertida. Vuelo tras vuelo.
Cruce de caminos.

Libertad hacia afuera, libertad como la lluvia;
desnudo fuego con olor a musgo, a quemadura;
ternura, dinamita, sinónimo de lo anónimo...
¡ Ay si fueras libertad de la vida !

20 enero 2010

COMO DOS AMANTES

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COMO DOS AMANTES

No lejos de aquí, bajo esta misma mirada,
pegado al círculo de lo cotidiano,
bajo el punto y coma de la sombra;
dejo la palabra PAZ para que abra túneles y gargantas.

Paz, de todos los colores, bajo este blanco y negro puño del peldaño.
Palabra al fin y al cabo, pero nunca desorientada.
Que se gana y pierde;
que sube y baja, que baja y anda...
Que entre la fragilidad se oculta en llamarada.

Y desde aquí, reclamo su tesoro. El cristalino limpio de sus ojos.
Mirada al fin inacabada. A la postre de carne y habla.

No lejos de aquí, como dos amantes: El Silencio y el Agua.

05 enero 2010

A MI MADRE

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A MI MADRE
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Echaré de menos sus manos,
el refugio infinito de sus ojos,
su rostro diminuto, florecida carne.
Su vientre que me llevó en el recuerdo,
mis sueños sobre su frente inacaba.
 
.
Aquella flor a campo abierto.
Primavera de los corazones,
cristal en la herida,
vida de los últimos abrazos.
Azul abierto.
Mis sueños sobre su frente adormecida.
.
 
Echaré de menos su despedida,
su dormida huella,
su beso antes de la escucha.
Aquí y ahora, como flecha sin cuerpo,
bajo el inmenso dolor del vacío inundado.
Cristal y espejo de la nada.
.
Con el dolor aún detenido,
bajo el misterio de la sangre que palpita,
así lo digo:
¡ Ay del adiós y de la vida !

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 Descansa en paz, madre

03 enero 2010

SOBRE EL CORAZÓN DEL AGUA

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SOBRE EL CORAZÓN DEL AGUA


Lágrima insaciable donde ni las haya, invisible velo que el viento regurcita;
a cada pregunta, sedienta sombra.
Cuerpo que besa, que nunca arropa ni abraza.
Alrededor de los ojos, de las montañas, adherida a los sueños de los mortales.
Como si fueras muda, letargo, ojo o cíclope de la luna sin paisaje.
Cristal de la nada, osamenta del océano que se levanta. Cal tras la miseria,
impotencia tras la muerte. Cálido latido a hembra, germen inhumano.
Aquí, a cada lado, a cada paso, a cada costado tras la escarcha.
Corazón del agua...Con razón te amamos, te bendecimos, te odiamos;
como hija de la herida que eres, fragancia de la acústica catarata.
Allí, de rodillas, como doblada hacia el filo de tu vientre.
Aquí, arrogante, sencilla en poesía y alma; con tu sudor a cuestas, te levantas.
Ingrávida como el arco iris de los sueños sin arquitecto,
vas y desapareces en el océano de los mortales.
Como caudalosa muerte o paz, sin tiempo ni habla, como sangre interminable.
Corazón que se encoge y/o agranda hasta el límite de lo innecesario.
De ésta, tu tierra acorazada. Azul y verde coraza.
¿Qué lograrás habitando en el pulso de las caracolas?
Como ola vencida, recién parida.
Diminuta longitud que se detiene tras la ingravidez del silencio,
bajo el fuego de las nubes. Corazón que tiembla.

23 diciembre 2009

¡ FELICES FIESTAS !

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Entre todas las felicitaciones, elijo ésta por el misterio de la pequeñez. Árbol aún casi no nacido que encontré a la misma vera del camino, bajo la inercia de la huella; como despertándose a la vida, bajo el gota a gota de la lluvia. Irresistible nudo por donde pasaba el viento indeleble, el aire húmedo de los sueños. Su sangre fría, la mía tan caliente.
A orillas de esta instantánea ahora, encuentro la palabra océano como recogida. A la espera de estas palabras como espacio para lanzarlas. Porque era la paz, al parecer, la que me hablaba. Allí, tan pequeña como invisible. Tan enorme como reservada. Atmósfera tan silenciosa. Construida a base de recuerdos.
* * * *
Feliz Navidad, Felices Fiestas, Feliz entrada de Año, y mucha suerte de la verdadera! Joseme

27 octubre 2009

SILUETA AL VIENTO

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* Fotografía: Javier Fuentes - Alcornoque en la Haza del Lino -



SILUETA AL VIENTO

Quizá el alma del rayo lo sepa, o el viento que quebró la quemadura…
Carbón, pecho, hendidura; savia que aún se resiste a la piedra.
Aquí como el mundo, allá sobre la naturaleza deshojada,
como inquieta. Luz del pasado, rincón de la tarde;
horizonte que tiembla; de rojos ojos, de azul y menta.

Quizá el árbol en su grandeza, corona y frente, nunca lo sepa…
El porqué del tiempo impronunciable, del vaivén de las fábulas, de los vientos galopando.
Del celemín de los sueños…Ásperos, mitades, cóncavos, convexos.
Azules y negros.
Silueta, inocencia, pulmón agonizante, amargo párpado
Muerte que vive en la página del árbol;
pleamar del paisaje, memoria tras memoria.

A este otro lado, el hombre a solas; cargando su herida, raíces adentro.

23 octubre 2009

BAJO EL SEXO DE LA LLUVIA

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Fotografía de Paco García

BAJO EL SEXO DE LA LLUVIA

¿ Pero, quién conoce todos los secretos y latidos del agua ?
¿ El siempre infinito de sus sueños ?
¿ Quién le ha visto… las órbitas y cuencas de sus ojos?
¿ Su corazón erecto de temblor y nieve ?

Alma de todo, martillo, fosa, nacimiento oceánico.
Tálamo del amor sin carne...
Allí, cuando carga con la nube, la montaña o ambas.
Y aprende a andar, amar, caminar…
Como beso, ofidio, pájaro de ámbar.

Sexo de la lluvia, amante de la savia,
esclava y esclusa de la tierra, del hombre...
Aquí, cuando se transforma en lienzo, cuadro,
ventana desarmada.
Acertijo indomable de la naturaleza subcutánea.
Silencio en reposo, a la espera de una lágrima,
cuerpo o patria.

Corazón que se abre, labios que dormitan;
puntos suspensivos del enigma a voces...
Cuando huye hermosa, tan feliz como alcance.

05 octubre 2009

NATURALEZA AL DESNUDO

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* Fotografía: Joseme
NATURALEZA AL DESNUDO

¿Y por qué no, las ciudades,
las mentiras, las verdades,
las palabras?
Del eco del azul, de la tierra,
del hombre;
futuro inconsciente,
pensamiento al oído.

Naturaleza al desnudo,
tal y como vino al mundo,
germen tras germen.
Quizás ahora arrepentida,
de ese abrazo, beso,
tiempo de espera,
asesinada por lo mismo;
por nuestra mano misma,
por nuestra otra mano tan distinta.

Mientras que el tiempo se reclina,
se arrodilla, presiona;
extiende su piel al viento.
Tan seco, tan mojado, tan titubeante,
tan preciso, tan de prisa;
espejo milenario.

Ahora romo, ahora arista,
Esquina, patio, plaza,
calle tan relucientemente asfaltada;
desalada, deshojada, violada violeta.
Como cáncer que duerme, gemido,
ceniza, pájaro entre la niebla.
Cemento, desembocadura, herida;
Círculo tras círculo, distancia;
recuerdo, sexo.
Palabra de amor enterrada bajo la brisa.

Naturaleza al desnudo, calavera de nadie,
de todos. Desierto o grito; como árbol caído,
soledad que avanza, como recién aplastada,
sin pulso a veces, tan amarilla;
tras sus labios verdes, prisionera y princesa.
Luna y grises en la orilla del tiempo,
ignorancia del fuego.