27 octubre 2009

SILUETA AL VIENTO

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* Fotografía: Javier Fuentes - Alcornoque en la Haza del Lino -



SILUETA AL VIENTO

Quizá el alma del rayo lo sepa, o el viento que quebró la quemadura…
Carbón, pecho, hendidura; savia que aún se resiste a la piedra.
Aquí como el mundo, allá sobre la naturaleza deshojada,
como inquieta. Luz del pasado, rincón de la tarde;
horizonte que tiembla; de rojos ojos, de azul y menta.

Quizá el árbol en su grandeza, corona y frente, nunca lo sepa…
El porqué del tiempo impronunciable, del vaivén de las fábulas, de los vientos galopando.
Del celemín de los sueños…Ásperos, mitades, cóncavos, convexos.
Azules y negros.
Silueta, inocencia, pulmón agonizante, amargo párpado
Muerte que vive en la página del árbol;
pleamar del paisaje, memoria tras memoria.

A este otro lado, el hombre a solas; cargando su herida, raíces adentro.

23 octubre 2009

BAJO EL SEXO DE LA LLUVIA

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Fotografía de Paco García

BAJO EL SEXO DE LA LLUVIA

¿ Pero, quién conoce todos los secretos y latidos del agua ?
¿ El siempre infinito de sus sueños ?
¿ Quién le ha visto… las órbitas y cuencas de sus ojos?
¿ Su corazón erecto de temblor y nieve ?

Alma de todo, martillo, fosa, nacimiento oceánico.
Tálamo del amor sin carne...
Allí, cuando carga con la nube, la montaña o ambas.
Y aprende a andar, amar, caminar…
Como beso, ofidio, pájaro de ámbar.

Sexo de la lluvia, amante de la savia,
esclava y esclusa de la tierra, del hombre...
Aquí, cuando se transforma en lienzo, cuadro,
ventana desarmada.
Acertijo indomable de la naturaleza subcutánea.
Silencio en reposo, a la espera de una lágrima,
cuerpo o patria.

Corazón que se abre, labios que dormitan;
puntos suspensivos del enigma a voces...
Cuando huye hermosa, tan feliz como alcance.

05 octubre 2009

NATURALEZA AL DESNUDO

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* Fotografía: Joseme
NATURALEZA AL DESNUDO

¿Y por qué no, las ciudades,
las mentiras, las verdades,
las palabras?
Del eco del azul, de la tierra,
del hombre;
futuro inconsciente,
pensamiento al oído.

Naturaleza al desnudo,
tal y como vino al mundo,
germen tras germen.
Quizás ahora arrepentida,
de ese abrazo, beso,
tiempo de espera,
asesinada por lo mismo;
por nuestra mano misma,
por nuestra otra mano tan distinta.

Mientras que el tiempo se reclina,
se arrodilla, presiona;
extiende su piel al viento.
Tan seco, tan mojado, tan titubeante,
tan preciso, tan de prisa;
espejo milenario.

Ahora romo, ahora arista,
Esquina, patio, plaza,
calle tan relucientemente asfaltada;
desalada, deshojada, violada violeta.
Como cáncer que duerme, gemido,
ceniza, pájaro entre la niebla.
Cemento, desembocadura, herida;
Círculo tras círculo, distancia;
recuerdo, sexo.
Palabra de amor enterrada bajo la brisa.

Naturaleza al desnudo, calavera de nadie,
de todos. Desierto o grito; como árbol caído,
soledad que avanza, como recién aplastada,
sin pulso a veces, tan amarilla;
tras sus labios verdes, prisionera y princesa.
Luna y grises en la orilla del tiempo,
ignorancia del fuego.

02 octubre 2009

POEMA DEL MUNDO A CIEGAS (NOCTURNO DE LIBERTAD)

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POEMA DEL MUNDO A CIEGAS
(NOCTURNO DE LIBERTAD)

Libertad de la que se extiende, libertad;
Libertad en pechos y a barrancos;
tuvieron que gritar…
Desde el hombre tan antiguo,
la mano derecha, la izquierda;
el corazón de las palabras,
desde la paloma hasta la oruga,
hasta aquel pedacito de tierra.

Libertad para los que sueñan, libertad;
Libertad de la que nunca duerme.
Y le tuvieron que añadir al cielo,
otro infinito de verde,
la última lluvia de estrellas.

Libertad, tras la palabra libertad…
Tan azufre, como cualquier paisaje a ciegas.

Porque, donde no hay viento ni latido,
mañana ni habrá...
noche, ni ojos,
instante, ni habla.

01 octubre 2009

COMO VIENTO NO VACÍO

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Fotografía: Lucas Gutiérrez

" Aunque bajo la tierra
mi cuerpo esté
escríbeme a la tierra
que yo te escribiré "

- Miguel Hernández
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COMO VIENTO NO VACÍO
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Y detrás vendrían,
como fuego desde el fondo del océano…
El cobre de la tarde,
la celeridad palpitante de la herida,
ola doblemente;
ternura, sangre, sollozo que lloviera.

Y allí quedaron en parte,
debajo de la orilla, piedra sobre piedra,
como herrumbre del eco,
como reposo que no fuera,
sal a la deriva...
Agua, pecho, rizoma,
imborrable escritura.

Aquí y ahora,
bajo la piel del recuerdo,
como viento no vacío,
como ola que recorre la tierra,
al azul del día.

28 septiembre 2009

ACERTIJO

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ACERTIJO

Como acertijo de las estrellas. De los espejos que irradian…
Odio, amor, nebulosas o barcos;
hiel tras la piel, sangre y/o abrazos.
Como este acertijo, tan sencillo como mártir, tan etéreo como la distancia,
raíz del viento que viaja. Hélice del agua.
Aquí el silencio, allá el grito encendido, aullando.
A ciegas. Cuerpo a cuerpo,
como longitud insaciable.
Una tras otra. Pecho sin techo. Paisaje tras paisaje, en boca de los hombres
desde entonces.
Apéndice de la niebla, nacimiento del habla.
Desde la nube fósil, hasta lo amargo del helecho sin savia.
Así: suben y descienden; descienden y saltan
como el infinito a caballo, bajo la luna del látigo.
Con el cúbito bajo el radio, con el brazo como océano inacabado y el azul como barca...
Y nos muestran, sus manos extendidas hacia arriba;
tan desnudas como la arena, sobre la espuma mordida, como gaviota sin estancia,
tras la nieve que fuera, bajo el dormido vértigo de las olas que encallan.
Desde el pulmón hasta la boca,
desde la boca hasta la garganta, bajan hechas acequias y saliva…
Trago, infierno; lengua, cuchillo. Catarata. Orilla doble del río, vórtice de la palabra.
Como intacta, recién partida. Tan fallecida como viva.

aritnem aL

15 septiembre 2009

A PROPÓSITO DEL HOMBRE...

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A PROPÓSITO DEL HOMBRE...

Porque somos viento, somos roca, partícula o todo cuanto amamos;
temperatura más agua; hendidura tras la lluvia,
polvo antes sobre la tierra que se inunda a secas.
Frío o calor según o allá donde abramos los ojos, la piel; el traje de la nada.
Historia más sangre. El enigma de la sangre, siempre.
Sierpe verde; azul o sangre.
Porque somos libertad tras la palabra montaña.
Porque somos libertad tras la palabra.
Inicio del mundo tras la niebla; hueco tras la brisa;
huella tras la huella, longitud que tropieza; metáfora que se derrama,
grito tras grito; vacío tras el paso. Puñal o puño, sombra y árbol.

Porque somos tan visibles como invisibles; tan primitivos como el eclipse,
el oxígeno, la quemadura, la pena y pedernal que se mastican.
Tan imperfectos como el futuro, tan pretéritos como el alba.
Porque somos fruto, pez, moneda de cambio, manzana;
Luna tras la pirámide, injerto del frío que naufraga sobre el espejo del agua.
Porque somos uno, dos, cinco mil, millones; tras los millones de estrellas inacabadas;
tan humanos, como las manos, los pies, el habla, la garganta, la fe, el enigma a ciegas.
A pie, a caballo, a estampida; a sueños, tan reales, como la carne viva del muro.

Porque somos piedra, somos viento, instante o todo cuando amamos.
Luz que se parte tan en pedazos desiguales,
que se oxida entre el reloj de la materia deshabitada.
Nombre a nombre, montaña tras montaña;
como niño que se pierde tras la esquina.
Porque somos ademán; además de perspectiva, recuerdo;
cristales y/o añicos de la catarata bajo la sima.
Animal cuando fuimos, sonámbulos del hombre ahora
asesinado por las sombras de lo inmediato.
Tigre tras la paloma, círculo que se cierra, círculo que se abre a pedazos.
Infinito o aire. Tiempo cuando acaba.
Aquí, sin ir tan lejos, bajo la claraboya del Universo innominado.
Silencio, espacio, hueso... Corazón, parada, camino...

14 septiembre 2009

MARE NOSTRUM ( ENTRE EL AZUL DE LOS CIELOS Y EL SOL DE TUS AGUAS)

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* Fotografía: Lucas Gutiérrez

MARE NOSTRUM (ENTRE EL AZUL DE LOS CIELOS Y EL SOL DE TUS AGUAS)

Como esfinge de lo prohibido, néctar del agua que se evapora.
Ábaco de la naturaleza, por la luz del viento por la que respiras.
De quemadura en quemadura, de ámbar en ámbar.
Gaviota tras gaviota. Ola tras otra.
Azul tras la mirada o cuando las nubes sangran a tus espaldas.
Fuego tras relámpago. Madreselva tras madreselva.

Sal que el viento eleva. Cal que el mundo absorbe como muro solitario,
tras las redes, sin usarlas.
Esperanza y fuerte. Cuna o infinito de tus brazos bajo los peces.
Sal para tus sueños. Sal para tus olas venideras.
Sol de donde vengas, tras los pájaros que merces.
Océano para cuando te liberes. Deseo innegable.
Tierra y sed para cuando se apaguen tus infinitas fuentes oceánicas.

Allí la barca, aquí el sendero tras el silencio de la nebulosa.
Nuestros abrazos.
Ya se abren, ahora se cierran
bajo la noche indeleble de los ojos prisioneros.
Mujer y hombre al unísono del hambre.

Porque hasta nosotros has venido para recomponer nuestros cuerpos,
nuestras almas y equívocos tan a mano.
Porque desde ahí reposas sin exigirnos nada.
¿Mar hasta dónde, océano hasta cuándo?
Libertad para darnos, para mirarte o hablarte, entre tu sangre que nos cedes.
Yodo en tu rostro, criatura de la Luna que se marcha tan a ciegas.

Por tu brisa sincera, por tu llanto de caracola sin su carne del alma.
Cómplice de nuestros desnudos,
Mediterráneo te llaman, aquel Tetis de los dioses;
Mare Nostrum entre las tierras y las guerras de los hombres.
Tal como el horizonte de los cielos que te guardan.

Aquí sobre la arena, bajo el infinito de tu estampa,
somos dos, tan a solas, en número y besos, los que volveremos mañana.
Seguramente. Temblando. Atraídos por tu armas. A preguntarte
¡Oh deseo azul sobre el agua, de la tarde que se marcha, oráculo de la Luna! ¿ Locura o calma ?

06 septiembre 2009

EL ZAGUÁN ( HACIA EL VIENTO QUE NACE )

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* Fotografía: Lagunillo Misterioso - Sierra Nevada
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EL ZAGUÁN (HACIA EL VIENTO QUE NACE)

Aire, oxígeno, cielo…Viento al fin te vuelves.
Espacio. Criatura tan a mano, tan respirable como sumergida.
Latido azul, al final de la tierra.
Tan cóncavo como convexo que se repite;
que se deshace en estallido.
Aquí, bajo el ventanal agrio del sol.
Ácido tras sombra, como el sudor de la montaña,
interminable.
Preguntándome…¿A la hora que el hombre,
a la sombra de nadie?

Tal vez, pero tiempo, acá a lo lejos,
pido silencio entre las nieves que desaparecieron.
Fruto tras la lengua de los ojos, pensamiento tras pensamiento.
Como cuando sabían a agua,
a palabra puerto recién pronunciada;
a camino de regreso, hacia aquel valle imperecedero.
El poema.
A donde vuelvo con frecuencia, como paisaje de este libro.
Tímido inicio, temido final, querido principio.
Días tan mortales que nunca volverán por su propio asesinato…
Agua o mármol tras la luvia.
Más belleza la tuya, la de aquella y húmeda
bajo su voz sin cuerpo,
indomable.
Volver a ti, sobre el viento, cuando hace que éste se dispare.
Amor, amor a hombros y abrazos.
Para océano los tuyos, mis palabras,
cuando descansen en tus labios como papel blanco
bajo la ley del cielo y esas nubes como asalto,
instante.
Porque no hay dolor en la paz, ni en el espejo de tus ojos,
por aquí andaré, sin ir muy lejos,
entre el azul del cielo y el camino de los vientos.
Camino tras la piedra que recorre mi sangre

07 mayo 2009

SÚBDITOS DEL VIENTO

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"Árbol al viento" dibujo de Joan Miró
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SÚBDITOS DEL VIENTO

Grieta sobre el tiempo, humedades, arquitecto de la historia.
Hoja va, beso blanco que de la arena viene.
Tan necesario o innecesaria curvatura, criatura.
Corazón, papel sin mandato ni báculo.
Oráculo de los hombres, del perro, de la liebre,
del pero, sin embargo...
Hierro que en la era acecha,
pecho en las guerras de la sangre.
Caprichoso, vanidoso cuando te detienes
en la página del espejo,
y encuentras la palabra ojo, escrita en mil pedazos,
primavera de tus dientes.

Soberano de los bosques, de las montañas en celo.
Tan dulce y/o amargo como los pájaros de la noche.
Escritura invisible de los pozos,
del triste niño que llora al abismo de la sombra
de los hombres.

Como rueda de molino inacabado, vas y vienes
devorando…Ecos y alegrías,
intemperies y terrazas.
Hábito, después del abrazo, del sudor,
del frío, del coito de los cuerpos, de los campos.

Gesto y tan amargo, dulce y necesario.
Palacio de las olas, agua que golpea cuando nos tocas.
Herida va, herida viene, envuelto como niebla o lluvia triste
inexistente.
Inocente, árido, ávido de preguntas…
¿ La vela, el horizonte, la roca…?
Cuerpo, ungüento, flor sin fruto ni boca,
sin peso ni gravedad razonable.
Engendro de la nada, de la triste nada y su frecuencia.
Como cuando viniste al mundo…¿ De quién huías entonces ?
Entre todas las palabras, descalza la tierra.
Como cuando te quedaste a vivir en la del Silencio,
a oscuras. A la caza del hombre.
Porque nada sabemos de tus miedos...
Porque eres todo o nada, cuando en solitario reinas.
Viajero de tu propio cuerpo. Síntoma de las longitudes.
Distancia del hombre. Súbditos de tus sueños.

25 marzo 2009

EL SUR...

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* Fotografía de Eduardo Duro
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El Sur…Esta tierra que tiembla, que ama, que sangra; de calor y duende, de sudor y noches. De océano y mar, de sed, de tierra hacia delante. De pupilas anchas, de mirada cierta, de mirada blanca; de mirada adentro, de mirada afuera. Postigo, horizonte, de sonrisa íntegra, pena tras pena. Tal igual como diferente. Sur y vértigo. Calor, zaguán sin cerradura. Hombre y mujer, al parecer tormenta, pasión sin alba, cuando la luna llega…
El Sur... Acabado o inacabado, porque da lo mismo: un niño que se acerca a la puerta, llamada tras llamada. Infancia, era, juventud, pradera de cielos y celos; cuando se amontonan, cuando desaparecen; como viento que soplaba las mieses. Émulo de la sangre. Frecuencia en secuencia, consecuencia. Intervalo a intervalo de otoños, de inviernos que se cierran; primavera a primavera; verano tras verano, entre las fuentes sin saliva ni lengua. Entre el laberinto de los ríos que se encogen, que se ahogan. Lluvia tras lluvia, gota tras gota. Mirada tras mirada. A punto de nieve y savia.
El Sur, viento y principio; un día de esos que tocan a gloria. A primer fogonazo de la tierra. Montaña, valle, fruta con sabor a luna, a cielo abierto, bocado a bocado, bocanada tras bocanada; repartiendo…Gracias, besos, deseos, abrazos, despedidas, hasta saludos innecesarios. Momento abismado. Sueños inequívocos. Luz para sus adentros, para sus noches de incendio, para sus miedos. Porque era vidente ese día. Porque aquí, siempre es tan evidente la vida, misterio alguno, piedra sobre piedra…
El Sur, principio y viento. Sustento, substrato. Azul y tarde, blanco y verde a la intemperie. Sol y sombra de los hombres.
El Sur de aquí, cuando el viento resucita entonces y se vuelve vida al instante. Pájaro, cristal o sierpe.

03 marzo 2009

EL VIENTO...

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El viento…Esa mano que ama, que siembra, que arrasa, que vuelve, que muere allá en la distancia, en la noche oscura del murciélago, en la tristeza, trizada por el mundo. Silenciosa marca, tachadura, brizna de tiempo en la ventana. Mucho viento después, antes de que fuera hoja, página, cadalso, moribundo, inconsciente, frente del hombre, martillo o sueño. Ese viento al que llamamos Norte, del Sur sin equívocos, parábola del mundo, huracán sin ejército, línea con puntos suspensivos, ráfaga de un poema…
Ese viento que nació, atención ojos, en la palabra instante, una mañana sin huesos, a intervalos oblicuos de escucha, toca un cuerpo de mujer y se deshace en arcilla... Y a sus pies se vuelve infinito, guardando su exactitud, pecho contra espalda, mirada contra mirada. Pensamiento que muerde con placer. Con placer que muerde sin pensamiento. Viento y principio. Ese viento nació, un día humilde, por ejemplo, de la tierra.

02 marzo 2009

DESDE AQUÍ, A ESTE LADO DEL PAISAJE Y DE LOS SUEÑOS

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DESDE AQUÍ, A ESTE LADO DEL PAISAJE Y DE LOS SUEÑOS

Como cuando huye la luna por la puerta del cielo
y vuelve con frecuencia a ese pasaje de su libro;
y toca…toca la superficie de nuestros tejados,
estando presente en nuestros sueños.
Y nadie nos pregunta si queremos llevárnoslos,
regalarlos, vaciarlos, allá sobre el color vacío del agua.
Y me detengo en esta página del poema,
y su leve mandamiento me intercepta.
Porque las palabras bajan y suben por su propio vértigo,
alimentándose de las hojas de nuestras manos.
Cuerpos tan sencillos como extraños,
que pueden amar, sembrar, gritar, escribir al margen de la nada.
Amontonarse en el cauce de los ríos que nos llevan,
en donde morimos con frecuencia.
Días mortales pero nuestros.

La nave,
el mástil,
la piedra,
la nube inquieta,
la hierba que corre junto a nosotros.
Nacer al fin en lo que fuimos.
Cualquier día de esos en los que te preguntas,
hombre tras hombro,
al amparo ni dinastía de los dioses.
Bocanadas de cielo o de aire.

Porque recuerdas… aquel primer fogonazo del agua,
a tu madre cuando te desteñía las manos,
este camino que avanza…
La noche,
la escalera,
la cerradura sin puerta,
la luz sin habitación,
el arco iris en algún lugar ya sin misterio,
antes de que fuera lluvia sin memoria.
Como cuando huye la luna por la puerta del cielo
y vuelve con frecuencia a ese paisaje de su libro.
Aquí, donde todos soñamos y cabemos.
Río arriba.

26 febrero 2009

LA ALCAZABA

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LA ALCAZABA
Como súbdita de nadie, al abrigo del tiempo;
allí te alzas, sobre la gravedad, sin miedo ni disfraces.
Nieve, cuando el agua te regala su cuerpo blanco,
o en cataratas de agua recién levantadas.
Espuma blanca que por tu cuerpo resbala como pecho sin escarcha,
al unísono, sobre la tierra en la que descansas.
Pirámide que nos muestras y callas, corazón tras corazones.
Piedra o diamante tras la piedra. Cicatrices miles.
Miles de cicatrices al detalle. Arista al frente, tras la arista.
Mordedura. Bocanada de viento tan cercana.
Como recodo del eco en la distancia. Testimonio de tanto que recibes…

Como cuando entre el amanecer te bates entre los colosos que te abrazan,
sin penuria ni batallas; con tus huesos tan al aire,
fuera de tu carne, lamidos por el eco de los pájaros exhaustos.
Humanos que nos desvanecemos más abajo, contemplando…
Cómo nuestro tiempo se estrella sobre las rocas.
Duerme en las siete lagunas que te desovan.

Como cuando entre el atardecer te debates, por ejemplo,
entre el rojo y el naranja, mientras que el gris de tus párpados los absorbe;
sueño tras sueño, peldaño a peldaño.

¿Ni un árbol, ni una sombra ? ¿ Ni una milésima de estrella en tu corona ?
Tan inexpugnable desde aquí, tan accesible cuando amas…
Allí, Alcazaba, así…Reina de la montaña, de lo que ofreces;
con esas alas de silencio en tu mirada, noche tras día; dama de blanco, pupila al viento!
El mundo, aquí abajo. Al alcance del todo o de la nada. De todo lo que abarcas.

Pero miraré entre el azul y la nieve, porque la verdad de ti se desprende.
Camino que busco, insisto, cuando vuelvo, como niño vencido.
Como hombre que espera de arcilla.
Porque te recuerdo así, desnuda, nieve sobre el cauce del horizonte que cabalga.

22 febrero 2009

DESDE EL INFINITO A LA MONTAÑA

*

DESDE EL INFINITO A LA MONTAÑA

Dicen que la montaña, prisionera, duerme en la noche...
Y yo la he visto llorar, reír, sangrar, resquebrajarse,
auparse hasta el infinito, cuchichear con la Luna y su siempre.
Devolverme ese reto de preguntas...
- ¿ Quién soy, de dónde vengo ?
¿ Del océano, de las nubes, de la tierra ?
¿ De dónde vienes, tú, ser tan diminuto?
- De ser tan diminuto, por ejemplo!

Dicen que la montaña, libre, duerme en sus sueños...
Y yo la he visto desnuda, amante amada, acurrucada,
en carne y hueso;
auparse hasta las estrellas, arrebatarle al silencio hasta el eco.
Contestarme a ese peso de preguntas…
Quien soy, de donde vengo.
Del fuego al verde. Del pasado al blanco.
Por el camino que se pierde.
Desde acá, a este ser, tan diminuto e imperfecto.
A un paso del mañana.
Entre el cielo que se cierra y el segundo que se acaba.

14 febrero 2009

CATORCE VERSOS SOBRE EL AGUA

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CATORCE VERSOS SOBRE EL AGUA

Catorce versos, catorce naves;
con el viento viajan,
sobre el horizonte son agua.

Catorce versos, catorce soles;
con tu sonrisa se encienden,
con tus temores se apagan.

Cuanto te digo Amor,
quisiera decir Montaña.
Cuando digo Adiós,
te quiero decir Mañana.

Catorce versos, los catorce iguales;
de mis manos salen,
hacia tu cuerpo viajan.
Tan despacio... Tan a salvo!

06 febrero 2009

PORQUE TU BOCA NUNCA SE EQUIVOCA

*

Porque tu boca nunca se equivoca ni a ciegas
en este océano de amor cuando naufrago

Irresistiblemente, pongo en tus labios dos,
mi dedo, dulces, como el amanecer, vivos.
Y quiebro tu silencio, insisto, mirándonos a los ojos.
Así somos dos, unidad, nuestros cuerpos, susurrando;
aspirando nubes y esperanza a tientas.

Acá quedamos, en solitario.
Allá, el horizonte en su venganza, oropéndola.
Segundo a segundo, viento o cimiento,
mientras que el tiempo nos arrastra a ciegas.

¿ Y si fuéramos los últimos, como humanos ?
Tan testigos como nuestra lucha; la piedra,
ésta que nos da cobijo y atalaya.
A lo lejos la ciudad, en coma, puntos suspensivos de otros.

Porque quiero construir contigo este poema,
una paz sin descanso; con tus besos tendidos como cerca,
territorio de dos almas, un deseo sin alambradas.
Nosotros.

Acá quedamos, en solitario, como incendio sin abrigo.
Allá, la Luna como partícipe de lo lindo.
Tendidos en esta isla tan nuestra.
Muestra y savia de dos mundos que se agitan,
que se levantan, con el labriego de las olas.
Arco iris de tus ojos. Tiemblas.
Horizonte siempre de tus palabras como tiernas.

Irresistiblemente, pongo en tus labios dos,
este poema, a mitad de camino, entre todo lo que tengo
y el mañana de donde venga o a donde vaya.

05 febrero 2009

CUADERNOS DE LUNA

*

CUADERNOS DE LUNA

Viento que se forma, instante.
Huracán que reclama esa fuerza.
Cobijo en ti, media luna;
la otra en el océano de tus preguntas.
Si fuera yo, tu viento…Agradable, cálido.
Llanura de tu cuerpo para quedarme
Oh montaña, tras montaña !
A mi paso inalcanzable.
Tus manos, pequeñas, mi calma,
arado, que siembra y recoge.
Tu piel repartida.
De sol a tu sol de la noche.
Fruta que se bebe a la sombra
Cristal que nunca se parte.

Viento que se forma, inclinado,
Horizontal a tu cuerpo, mojado.
Por el rayo. Por la luz de tu puerta.
Vertical a nuestro mundo, cercano.

¿Por qué partícula ? ¿ Por qué no, átomo con alma ?
¿Por qué, tú, eclipse si te das media vuelta?
Así de sencilla, iluminada.
Yo, que te tengo, ahora, entre mis manos;
a mitad de ti y ese deseo tan pronunciado.
Círculo tras círculo. Tú pasas.
¿Por qué siempre, el tiempo nos alcanza ?

04 febrero 2009

ANÓNIMO y SOBRE ANDALUCÍA, DOS PUNTOS

*
*
(1)

"Los verdaderos amigos se hieren con la verdad para no matarse con la mentira" Anónimo

**
(2)

_______
- Sobre Andalucía -


Sabio y real anónimo que nos cuenta verdades como puños, en sólo una frase cercada. Lo dejó aquí, como arrancado de la tierra. Rebuscando en ésta tan nuestra: Alta y llana; a veces cabizbaja. Tan solidaria como puesta al sol y de cara. Otras no tanto, pero que aguanta y aguanta…pasiones, celos, ese gusano de la envidia; tan arrastrado como lastre. Sonrisas, lágrimas; algunas, hasta donde la vista alcanza, a secas.
Pasado, de futuro en futuro. Lo pasado. Irrepetible unas veces, por suerte; otras añoranza, de lo poco o de lo mucho. Futuro más incierto que imperfecto. Aquí y ahora; bajo tantas palabras que se esculpieron, se transformaron, se mezclaron con las armas. En tantas cartas incomprendidas, mal leídas; escritores, poetas... Muchísimos; aún vivos. Otros, sin el recuerdo ni de lo suyos. En esos ¡Vivas!, sin aire.
Óvulo que aguanta y acoge…Amigos y a enemigos, a emigrantes e inmigrantes, familias enteras, tantos como puños y abrazos, y hasta con la mismísima sangre rechazada. En millones de desconocidos que nos cruzamos a diario por la calle. Amor que se deshace, se aprieta y regala. Se siembra por cualquier parte. En esta tierra mitad pasado, mitad abierta; pero siempre entera para lo que haga falta.
Andalucía que se llama. Tan blanca como oceánica. A una llama de lo azul y de lo blanco. Verde cuando la verdad asoma y se hace baranda. En un instante. Bajo ese anonimato que nos reclama.

03 febrero 2009

BAJO EL ARCO IRIS DE LOS SUEÑOS

*


BAJO EL ARCO IRIS DE LOS SUEÑOS
Desde donde nace el mar hasta la noche,
tierra a secas del arco iris impronunciable,
tu nombre sabe y se abre, en forma de bocanada, de humedades alternas.
Y así, en detalle, como amapola que se esparce
anegas el horizonte, tal vez desierto sobre la mirada...
Cristal, carne o hueso que se cierra sin fractura ni tiempo.
Al instante.
Desde el rojo, hasta el violeta de la tarde que se acaba y se deshace.
Puntos suspensivos en el aire… ¿ Te llamas ?
Quizás, claro mar y oscuro aire
¡ Ay cuando me hables !

Porque perteneces a ese mundo de los cielos;
inacabados, etéreos, intransitables,
inalcanzables desde el hombre. Te llamo.
Por aquellos tiempos en que ni siquiera tenías ni nombre,
Ni aquellos extraños ojos de fuego;
invento en arco sin viento ni naves.
En donde los pájaros bajo de ti anidaban estrellas incompletas.
Por estos que se asoman a los gritos de las sombras.
Ahora. Después de la tormenta. Invariable.

Desde donde nace el mar hasta los sueños,
Me perdí yo en comprenderte, en pronunciarte…
¡ Alerta ! ¿ Vas o vienes ?
Que si la lluvia fue antes que la nube de la lluvia...
Que si en la gota, tan minúscula, te transportas…
¡ Y nunca te quedas, ni te asientas !

Y me pones tu pupila, y te pongo yo la mía;
mientras que una gota viene a hablarme
y resbala en mis heridas. Hombre sobre piedra.

21 enero 2009

LEYENDA DE LA ÚLTIMA ESPERANZA

*

TRISTES GUERRAS
" Tristes guerras si no es amor la empresa. Tristes, tristes.
Tristes armas si no son las palabras. Tristes, tristes.
Tristes hombres si no mueren de amores. Tristes, tristes. "

Miguel Hernández


LEYENDA DE LA ÚLTIMA ESPERANZA

Poco después de que el mundo fuera sangre, corazón, páncreas, clavícula... Mucho antes de que fuera orilla, sombra, sonrisa… Pasado ya de que la Tierra estuviera a salvo de la mano del hombre, terminado el plazo de nuestro propósito de enmienda, cuenta la leyenda de que Júpiter, abrazado a sus lunas, envió un mensaje a la Tierra: “Desde aquí no se alcanza a ver la magnitud de vuestras cicatrices, espero que los océanos sigan estando donde corresponden, que las montañas y los ríos os sigan guiando, que la nube de polvo que os rodea sea sólo un sueño externo, el velo de una pesadilla innecesaria”
Dicen que, al poco, una voz con eco sobre el vacío más gélido, se desprendió de la Tierra: SOS...¿En qué nos equivocamos: en estar más cerca del Sol que algunos de vosotros o en estar más alejados que otros ?
Termina la leyenda, en que el SOL, que nunca había abusado del hombre, que jamás había intervenido en sus sueños, que nunca le había fallado en proporcionarle luz y calor, tuvo conocimiento de aquella extraña estampa. De que aquel planeta tan azul, tan lleno de nubes giratorias, se convirtiera. de la noche a la mañana, en una esfera grisácea…Y así, atravesando el éter, tendiendo su mano, rebuscó entre aquella espesa niebla tan gélida; con olor a metralla, a óxido humano, con sabor a átomo de uranio, consiguiendo dar con los únicos supervivientes.
Acto seguido, bajó en forma de una pequeña esfera luminosa, concentrando aquí todo su poder de supervivencia. Esfera que fue ofrecida a los humanos como regalo y esperanza.
Y como dijo el refrán y acabando…”La esperanza es lo último que se pierde”… Y, efectivamente, la perdieron. Escondieron tan bien y tanto aquel tesoro, que se olvidaron en dónde lo guardaron. Y allí aguarda, bajo las ruinas de una historia y la soledad de las palabras.

29 diciembre 2008

YO TENGO UN PAISAJE EN MI MANO

*

* Fotografía: Joseme

Yo tengo un paisaje en mi mano,
donde el blanco domina sobre el cielo,
donde la nieve convive con el viento,
en donde los sueños renacen con abrirla.
Yo tengo un paisaje y un camino abierto para verlo.
Os mentiría si no os hablo de Granada.
Me moriría si no os hablo desde aquí.

26 noviembre 2008

COMO COMPAÑERA DEL VIENTO

*


Allá, justo encima de nuestras miradas,
una lágrima inquieta
de ti,
silenciosa sobrevive y calla.
Y así, esperas, a que esa gota
rompa en mil pedazos
el cielo que te reclama.

Como compañera del viento,
como iris de la luna que es sombra;
vas y nos miras,
y le añades a tu piel transparente, de águila,
aquella montaña,
aquel azul sobre el océano que te aguarda.
Que te vio nacer en volandas,
desnuda de cuerpo para adentro,
vestida de frío y agua.

Mientras que cierras tus ojos ahora
y te dejas caer como mariposa incontrolada.
Eco al unísono de la palabra tan desgastada...
Lluvia, lluvia, lluvia...
Niebla, piedra o vengas.
Hasta de novia y a veces pisoteada.

Como beso tras beso,
campo abierto, a campo abierto,
verde bajo la tierra que te llama
viajas en soledades o a borbotones;
ocupando la distancia, entre el arriba y abajo,
sin la gravedad que supones.
Como arroyo de sol cuando te evaporas.
Como cuando a soledad tras la tormenta nos invades,
y repartes en mil sueños, ese, tu único sueño.
Nacer en…En donde la tierra se acaba.

30 octubre 2008

POR EL CAMINO DEL AGUA

*


POR EL CAMINO DEL AGUA

En tu pregunta siempre está presente tu silueta,
detrás de cada viento que te empuja hacia la tierra.
Como hoja tras hoja que navega sin rumbo ni secreto;
sueño, sueño tras sueño, que acabas en el faro de las sombras.
Como ola tras ola que comienzas
sin playa ni refugio, mientras le gritas al mar como pájaro que es onda.

¿Y de dónde vengo, si fuese yo naufragio ?
¿ De dónde vienes, si fueses tú mi tierra ?

Y vas, y como vienes te deshaces…en multitud de caminos indecisos,
en infinidad de caracolas anilladas, como espuma herida que se levanta,
sin ser tú montaña de nadie, en húmeda hojarasca y blanca.
Como blanca luna que se parte...

Como cumbre que te teme hasta la muerte, y antes del abrazo,
como ese frío vuelo de gaviota al que te agarras.
Como abandono y habla, respiras y te marchas y te vuelves horizonte.
Beso que comienzas en el escalofrío de unos labios.
Y de repente…repartes corazones bajo el adiós de los barcos,
o te vuelves naufragio a ciegas;
ahogando tu pesado vientre entre el latir de la niebla.

Y en forma de abrazo, o de arena y trigo, resucitas.
En éste, por ejemplo, como camino del agua por donde vinimos.
Océano tras océano, o sin palabras;
o en cualquier otro poema ausente o parecido.
Nos inundas, nos desarmas, nos enseñas
tu alma recién hecha, bajo la desnuda fuerza que te arrastra.

27 octubre 2008

COMO POESIA INACABADA

*
* Fotográfía: joseme

COMO POESIA INACABADA

Antes de nada, quisiera hablarte de mis palabras;
reabrir el camino al que están sometidas.
Del pálpito y freno que vienen arrastrando.
De las hojas de calendario en blanco que se perdieron.

Antes de nada quisiera pedirte que te llevaras algunas contigo.
A tu pecho como ejemplo.
Y las dejaras allí, a la no deriva,
atrapadas entre el deseo y la lluvia.

Porque hoy quisieran hablarte, desnudas.
Dirigirse a ti, a un milímetro de tu piel a oscuras,
despojadas de cualquier atadura y del habla.
Desarmadas del tiempo y del bagaje.
Desde la sinalefa invisible hasta la metáfora inexpugnable.
Desde la vieja tilde hasta los puntos suspensivos que se abren.
Y se abren…. Y se abren… Y se abren…
Y se cierran tras ese silencio y la nada impronunciables.

Antes de nada, y por si acaso, leyeras que se desvanecen.
Que las han visto volando, de mano en mano,
de sueño en sueño, de pozo en pozo,
de montaña en montaña, de atalaya en atalaya,
de lazo sin atadura en lazo sin atadura.
Entre el barro y la luna,
entre los dientes de aquel perro blanco que atropellaron.
Entre la gente que se traga los sueños sin desearlos,
ni digerirlos, sin soñarlos;
entre la que se atraganta con ellos.
Entre las estrellas que se desatan, mirada tras mirada,
llanto tras llanto, sin raíces ni tierra
porque nunca duermen ni quizás nunca duerman ni vuelvan.

Si descubrieses, quizás o acaso, que ni las tengo todas,
que me arreglo con pocas.
Pero que a cada una les tengo puesto tu nombre, y un color diferente.
Y un sabor tan tuyo, el de tu boca mientras lees que nunca te fallan.

Antes de nada, quisiera hablarte de mis palabras.
Éstas, por ejemplo.
A un segundo de ser algo o quemarse en la nada.
Y guárdalas. Pero guárdalas sin distancias ni eco.
Hasta que les llegue la figura insaciable del tiempo
e inicien ese viaje de repente… Éste por ejemplo
que las está recogiendo tras el color de tus ojos.
Abiertos, siempre abiertos, como poesía o palabra inacaba.

24 octubre 2008

RADIOGRAFIA DE UNA INDIGENTE

*



Fotografía de María Rosario. Fuente: Diario EL MUNDO


RADIOGRAFÍA DE UNA INDIGENTE

Y así sobrevive…
Buscando el secreto de las palabras que nunca envejecen.
“VIDA, AMOR, SUERTE…”
Pero no una vida cualquiera, ni un amor efímero, ni esa suerte tan frívola.
Ni esa otra tan minúscula que ni siquiera reconoce el diccionario de la vida,
Embrión subdesarrollado, por ejemplo.
Y eso que después aprende a mirar, a colocar sus ojos
en la balanza de lo mínimo,
de lo diminuto que se alcanza con esas manos tan ridículas.
Inocentes de lo que vendrá, del futuro imperfecto obligado de las ciudades.
De los sueños cuando eran sueños de cuna
– todos a cero, bajo esa igualdad tan democrática-
Baba tras baba, cucharada tras cucharada de sin oro, ni incienso, ni mirra
para esa mayoría más y tan injusta que sobrevive sin vivir en ella.
A palo seco, sin agenda, pero con esos estigmas tan parecidos de santidad
no reconocida por lo mortal del asunto.
Porque al indigente recién nacido, cuando llega al mundo,
nadie le pregunta.
Ni tan siquiera se le contesta a la pregunta del llanto;
del pan a duras bajo el brazo.
Ni se le habla de África, ni de Sudamérica, ni de la India
porque están al otro lado; tan lejos;
muy lejos de ese semáforo quizás en ámbar.
Eso llegará después cuando pierda la inocencia en los Telediarios
a golpe de escaparate.
Cuando recobre la conciencia
en esa última milésima de segundo que lo salva en una acera
de ser atropellado por el bus número 13 de la vida
que arrastra, arrastra y arrastra y le pasa por la frente.
Disfrazados de ellos mismos, llevando la contraria,
nadando a contracorriente.
Un día cualquiera de Halloween, que es lo que ahora se lleva.
Y aquí sobrevive, rodeado de todos nosotros, por ejemplo.
Que somos ejemplo, ejemplo y ejemplo al cuadrado.
Bajo este cuadro inacabado de la vida.
Con la palabra escondida bajo el brazo.
Buscando y buscando. “VIDA, AMOR, SUERTE…”
por cualquier parte partida o sinónimo de abrazo.

"A la indigente desconocida"

* El 17 de diciembre de 2005 una indigente, María Rosario E.P. , que llegó hasta aquí por causas de la vida, fue quemada viva en un cajero de una entidad bancaria de Barcelona por tres jóvenes con toda la vida por delante. Según sus declaraciones todo empezó porque olía mal y la movida se les fue de las manos.



23 octubre 2008

BAJO LA LUNA Y SIN PALABRAS

*

*
BAJO LA LUNA Y SIN PALABRAS

Quizás fue el viento que se enredó entre tus párpados,
o quizás fueron tus ojos inundados de habla
los que desencadenaron la marea que arrastras.
Porque juegas con tu mirada contra todas las armas,
sin conocer ni temer lo que irradias.

Quizás sea ese el motivo y tu sombra,
a caballo entre la arena y el agua.
Pero a veces te veo, cierta y helada,
redonda, a medias, como ventana que mira hacia la nada.
Blanca por fuera, desnuda, con alma.
Negro, amarillo, naranja.

Quizás sea eso, o quizás nosotros no seamos nada.
Atardecer, si acaso. Blanco aquel,
sobre aquel camino que se desgasta.
Luna que se merce, entre el viento y el agua.

22 octubre 2008

HASTA QUE EN TU CUERPO AMANEZCO DE NUEVO

*
Fotografía: joseme

*
HASTA QUE EN TU CUERPO AMANEZCO DE NUEVO

De sol a sol mis palabras vuelan,
sobre tus arraigados ojos en donde la tempestad nunca es ciega.
Cruzando ese mar sin dentellada, ola quieta tras otra.
Arriba la luna, abajo la luna.
Aquí y ahora, bajo el tuétano de mis fríos huesos.
Te llamo y te llamo.
Con más fuerza si cabe, sobre esta aplastada noche que se cierra,
pronunciando esa palabra tan maltratada
- AMOR -
sin adjetivos que nos distraigan;
con todo lo que significa y arrastra…
Siembra, recoge, bajo el equinoccio de los sueños y realidades.
Mitad luna, mil mitades si fueran.
Y ya en tu cuerpo, presagio de madrugada,
Desencadenaré mis palabras, una tras otra.
Desde tus diminutos pies hasta tu pecho;
desde la nieve de tu vientre, hasta la colina de tus ojos.
Y así, te rociaré con el habla de mis besos, uno tras otro,
palabra tras mirada.
Descalzos del mundo, allí sobre la arena,
en donde las gaviotas muerden la tierra que pisamos.

De sol a sol mis palabras vuelan,
y se llenan de ti, de esquejes y arboleda.
Mientras, el verde llama al verde;
y el fuego, al oxígeno que lo alimenta.
Arriba el sol, abajo el sol,
Aquí y ahora, bajo el calor que se escribe en la tierra.
Y la talla y aguarda…
Pero te llamo y te llamo, nieve sobre las montañas,
embriagado por el brillo de tus ojos.

Y ese es mi destino, noche tras noche,
sueño tras milagro,
hasta que en tu cuerpo amanezco de nuevo.
Deseo de mujer,
mientras que el alba descubre que existimos,
el viento nos abraza y en silencio se marcha.

16 octubre 2008

AL SUR DE LA NADA ( EL MUNDO QUE VIENE )

*
* Fotografía: joseme

*
AL SUR DE LA NADA ( EL MUNDO QUE VIENE )

¿ Hay alguien ?
- Por favor, contestadme !
. . . . . .
Y los libros abrieron sus ojos.
Y las hojas volvieron a los árboles.

15 octubre 2008

AZULES Y SUEÑOS (EL VIENTO QUE VIENE)

*
Fotografía: joseme


AZULES Y SUEÑOS (EL VIENTO QUE VIENE)
-
Un día soñé con un verso; al otro, le añadí una palabra.
Y el rojo, y el azul del habla…
Un día soñé con un verso. Por ejemplo, con aquel que volaba.
Y me desperté con mil libros en la mano.
Viento y hojas secas me arrastraban.
Un día soñé, primavera en mano,
verde sobre el verde, añil sobre las terrazas,
mil paredes blancas y callejuelas que se alargan.
Piedra, papel sin sello, allí sobre la humedad humana.
Un día soñé que no tenía nada, y al otro…
El mundo a mis pies volaba.
Y vinieron versos y más versos…
Unos ciegos, otros mudos, verano tras verano,
invierno bajo sus manos. Réplica de la tarde,
de la nieve que se guarda.
Un día soñé, y despierto, con ella, la que nunca me pidió nada.
Esa tarde. Ésta, por ejemplo, que ahora se marcha y me aguarda.

08 agosto 2008

TORMENTA DE AMOR

Fotografía: Joseme

*
TORMENTA DE AMOR

La Tormenta
. – A Ella - Aquí, la espero, sobre mis ojos inundados. Olvidando me envuelvo mientras el silencio me llama. Oigo disparos llenos de aire y quisiera abrazarla o besarla. ¡Buscadme!
¡Pero buscadle!. ¡Sus senos…! ¡Mi alma…!
¿Aguantarán mis besos llenos de hambre ? ¡La llave! ¡La llave!. Porque no queda cielo ni viento en la tierra. ¡Abrid, abridme el paisaje, hacia mi ventana cercana! ¡Que corra! ¡Que corra mi alma. El agua que corra. Que me pongan sobre su piel extendida. Hacia su infinito. ¡Llevadme!

El Rayo. - El - Aquí, residuo. Inequívoco. Desconocido.
Al otro lado del espejo. Recibo un abrazo. Ahora su pecho de ti, mi tormenta. La que te busqué desde siempre. Pasión. La luz que se adivina. Reflejo. ¿Será un sueño, o una hendidura que arde? ¿El aroma? ¿ Su forma? ¿ La fórmula ?
¡La llave! ¡La llave que encierro! Espera mujer, mi sombra sobre la tierra, a que corra mi pecho. ¡Que corra!

El Amor. - Sobre los dos - Aquí. En medio. Tránsito de la sangre. Del camino que espera en pisada. Ecuador. Regreso. Corazón aparte. Corazón que reparte el universo. Puente inmerso. Verso inverso. Aire azul sobre el viejo apartado del mundo. Sobre Ella. Sobre Él. Sobre su aguacero de estrellas. ¡La llave! ¡La llave! ¿ La tengo?

El Claro.- En la hiel, descanso. Entre la miel de los pechos te ocultas. Piel sobrante. Hombre o mujer vencidos por el desmayo. Succionados por la tormenta mientras se aleja.
Mientras la noche inmersa cae en aguacero. En besos de corazones. En nudos de corazones que el viento desata.
En la hebra de un sueño. Mientras el hueso del amor entra en el fuego. En rayos o en forma de recuerdo.
Pero no...Abrid!. Abridme a la caída de la carne...! Dejad que la Tormenta me inunde. Que el Rayo fecunde a la Tormenta.¡ Dejadlos ¡ Dejad que duerman en el Amor inacabado...! Una vez más. Solos ahora, en este claro azul, sobre la gaviota del mundo.
Y en silencio, se desnudaron los dos en el claro que ocupan. A un paso, ya, de la ausencia, bajo el cielo que vino...
Rojo atardecer adivino.

28 mayo 2008

CALOR DE LUNA

*

*
CALOR DE LUNA
_
Quizás fueron tus labios los que besaron mi herida.
Sangre a la que llamo, crepúsculo sin tiempo,
como amapola de la noche señalando a los campos, soñolientos y desnudos.
Mujer de vuelta de tus ojos, mi niña de los tuyos.
De mi boca salen palabras eternamente en tu búsqueda.
Como el viento que arrastras, blanco en tu cara, círculo sin medida.

Quizás fueron tus manos, ataduras de mi cuerpo,
algo como las alas, como la seda de todos los vientos,
de todas las noches de ébano.
De tu cuerpo salen gaviotas, y ojos, y agua;
bajo el diccionario del universo, tan cerca de nuestras miradas;
allí, al amparo de la noche, luna en mano.
Olor, dolor, color, calor, hacia el círculo que unges !

28 abril 2008

LOS COLORES DE LA SANGRE

*

Los colores de la sangre


Cuando tus labios dicen rojo, hasta el viento lleva tu sangre.
Raíz, tierra, aire…Tu cuerpo que se derrama,
mientras muestras tus senos,
de azul, verde y agua.
Océano cuando me hablas,
y me llenas con tu mirada, de miel y más agua.
De rocío cuando me llamas,
entre los colores de la sangre y el universo que se abre.

25 abril 2008

BAJO EL TIEMPO INCLINADO

*


BAJO EL TIEMPO INCLANADO

Dejaré la puerta de mi piel abierta,
te ofreceré mis sueños de nubes y almenaras.

De azul y menta, de palabras invisibles,
de mundos sin presagios.
Porque tu cuerpo, al acercarse, es eso…deseo, lluvia,
tormenta que regresa, relámpago a voces,
refugio blanco de la noche y néctar;
tic,tac, tic,tac, tic,tac de corazones.
Apretón de sueños, de besos, de versos que se desatan,
obligando al viento a recogerlos, hoja tras hoja,
árbol tras árbol, silencio a silencio, al abrigo de tus párpados.

Cercanía tras lejanía, mucho aprende el amor del poema.
El verso, como una línea indeleble, o dos de fiebre. Tus labios.
Tu piel, mi mundo; tu escritura en savia.
¿Sabes? Beber de tu sed, de tu rostro,
para quien de tu cuerpo sea, el viento celoso aguarda.
¡Qué infinito anidaban tus ojos!
¡Qué mezcla de miel y habla! Tu mirada.

Así, día tras día, aprendemos a levantarnos,
tras cada paso de entrega, sin océano que valga
a nunca decir ¡Basta!
Bajo la página de nuestros miedos, de nuestros cuerpos entrelazados. Nosotros
abrazamos la lluvia, nuestra nave, ahora ciega sobre la tarde.
Nuestro horizonte que se derrama. Los estrechos sueños por donde pasamos.
Porque una vez que hemos engañado al tiempo, el amor
le obliga a inclinarse.

04 febrero 2008

ATARDECER EN GRANADA

*
* Fotografía: Joseme

ATARDECER EN GRANADA

Sangre quizás, en el laberinto de los pájaros.
Horizonte que aparece y desaparece,
entre sueños, a intervalos.
Gaviota de cielo y rojo, bajo la sombra del mañana.
Aquí, entre la palabra lejanía y ese beso cabizbajo.
Atardecer que te llaman, por ponerle nombre a las cosas.
Como si fueras un río de preguntas,
o silencio que se derrama...
¿ Tarde, me escuchas? ¿Me escuchas?
Mientras tu cintura de lava se me clava en mis palabras,
y el Viento del Sur entra por mi ventana.
Ojos, pupilas, muchacha, amor,
mil palabras mal pronunciadas.
Aquí, bajo un cielo de interrogantes,
ciego de tu lengua
me libero.
Me libero del último eslabón,
de la palabra que cierra la tierra.
Mientras tu cuerpo se me acerca
y estos versos picotean en mi cabeza.
Mientras la tarde aletea y pronuncio tu nombre en silencio.
Mano contra mano, rojo contra pregunta.
¡Corazón de una tarde que se marcha,
la mitad del universo ahora mismo!

14 diciembre 2007

LUNA Y DESNUDA

*


Porque la tierra estaba seca y la lluvia dormida,
avancé hacia tu mirada como viento que se alarga.

Tú, yo, y la nube.
Tiempo sin horizonte,
ni verbo.
Paraíso bajo la torre de nuestros cuerpos.
Hoy tu mano.
Mañana
Quizás
círculo de tus ojos.
Montaña invisible.
¿No te recuerda este sitio?
¿Este fuego inacabado?
Tu rostro.
Y tu rostro salió a mi encuentro,
Luna y desnuda.

21 septiembre 2007

ENTRE EL VERSO Y LA PALABRA

*
El Arco Iris de los Sueños

ENTRE EL VERSO Y LA PALABRA

Quizás fue la palabra
la que vino como ese instante de la nube,
como hueso sin cenizas,
como carne sin orilla.
Quizás fueron palabras como Brisa,
Gélido, Océano que se levanta.
Quizás fue la palabra Auxilio, Grito, Naufragio;
palabras graves, abiertas y al unísono,
las que pernoctaron en el corazón de las aguas,
las que se levantaron contra la tormenta
a ritmo de vacío y de garganta.

Quizás fue el hombre quien las recogiera,
bebiera de su jugo, de sus lunas de yerbabuena.
Y así las fue incrementando:

Vacío
por
Esperanza
Río
por
la Luna que cabalga.
Tristeza por
Madrugada, Madrugada por
Tierra de lengua y ámbar.

Y entre el verso y la palabra recogió las del Poeta.
“¿Qué es poesía? Y tú me lo preguntas…”
¡ Ya tan cerca y tan cerca, bajo la quemadura de la mirada !
Como viento que se arrastra,
Como ave que se aleja…
¿Qué es poesía ? ¡Y ahora el mundo sin rostro ni habla !
¿Si acaso hoy... una gota de lluvia,
una mano tendida, un puño gritando puñales de gritos,
un beso de inmediato, corazón que se introduce
en el arco iris de la carne?

Quizás fue la palabra la que hoy se marchaba
entre el atardecer de los pájaros,
como paisaje a la sombra del infinito.
En forma de señales de agua, de tierra que empezaba.

07 septiembre 2007

COMO CUANDO TUS PUPILAS SE ME ACERCAN

*

COMO CUANDO TUS PUPILAS SE ME ACERCAN

Me dirijo al acertijo de tus pupilas.
Puntos suspensivos que se acercan…
Mirada, pecho, mujer.
Infinito tiempo que se abre.
Ánfora de tu piel, de días inmortales.
A cada paso, tu luna se desnuda,
bajo el cielo erecto de tu sonrisa
impregnada en la miel de tus preguntas.

Luz más noche, eres tú.
¡ Y en cada paso, y en cada brisa !
Verso que se acerca rozando tus sentidos.
Mujer en la tierra, sudor en el agua.
Mujer. Sed sobre la hierba.
Porque me miras y te acercas,
Porque me hablas y me abrazas.
Porque me besas sin preguntas inmortales.
Como recién nacidos. Hora tras ola.
Aquí y allí
Y en cada forma sin detalle.

Luz más luz, transparencia de ti;
camino y río,
recuerdo y temblor bajo la noche.
Heme aquí, donde siempre habrá alguien
que te abrace.
¡ Porque me vencieron tus ojos,
sea de tu cuerpo mi batalla !

14 junio 2007

ECLIPSES DE LUNA (ENTRE LA CIUDAD DE LAS PREGUNTAS)

*
Fotografía: Victoriano Izquierdo (http://www.victorianoizquierdo.com/)


ECLIPSES DE LUNA
(ENTRE LA CIUDAD DE LAS PREGUNTAS)

Viniste bajo el primer pétalo de la fiebre,
bravío vientre de mar y caracola,
desnuda y sin preguntas.
En recuerdo de tu pubis naciste dolorida,
como ojo que golpea la frente de la duda;
amiga del vacío, de la vieja gravedad
que surgió tras el diluvio de los pájaros.
Viniste de las praderas del cosmos,
como perro que ladraba embozado
y te vas derramando, poco a poco,
ocultando,
mientras tus sueños hablan de montañas y gargantas .
Tú, que nunca quisiste ser poetisa,
ni de la tempestad, ni de la brisa,
hoy das y me conduces hasta mi memoria;
en donde las palabras me empujan
y me empujan…
En donde pasadas las doce,
suman incandescentes los ojos que te buscan.
Eclipse que golpeas y te marchas
como silueta que cabalga las terrazas.
Porque uno llega a darse cuenta pronto,
que el mundo, la sombra, la lucha,
ruedas son de habla, estrellas malheridas,
constelaciones que fabrican los espejos.
Pero frente al mar, nadie se salva de tu mirada.
Mientras…caía la noche sobre la Luna extendida,
ávida de preguntas.
Pero todo era silencio en nuestras manos…

MUNDO Y PROVERBIO

*

MUNDO Y PROVERBIO


Porque era el momento de los sueños,
él buscaba la ceniza de sus ojos…

Quizás el mundo nació en abril,
un jueves cualquiera para ser más exactos.
Y llegó el mundo y abrió los ojos…
Azul y encadenado,
Verde y esperando.
Le contaron que era el menor de siete hermanos,
que ya el llanto estaba ocupado,
y la risa, y la metáfora…
Su madre era sinónimo de lo blanco,
horizonte y panorama.
Venía de todo lo alto,
pedacito de desmayo,
nieve que se desmiembra,
lluvia que viaja hacia la tierra.
Aunque su rostro en verdad
nadie lo recuerda,
señalaban que le parecía a la estrella anonimotercera.
Desde oriente a occidente vinieron
y le rindieron pleitesía
Reyes y bastardos,
Cómicos y literatos,
Poetas y bárbaros.
Y todos coincidieron en lo mismo…
¿A quién se le parecía?
¿Si aquella gota de agua en la reserva,
aquel cúmulo de inocencia
de palabras embotelladas,
y llenas de preguntas…?
-¡Tal vez, si yo, si acaso…!
¿Si aquella otra guerra no hubiera nunca empezado… ?
Quizás ese nudo en la garganta como muestra…
de sobras, de oxígeno recalentado, de párpados sin sus ojos.
Pero dejémoslo, que él mismo nos tienda su mirada,
Que nos la anticipe a los cuatro vientos
que ya ni corren por su piel anaranjada;
que se pose entre el lenguaje de los sueños que cabalgan,
entre los libros amontonados,
oxidados por el olvido de las palabras!
Pero no, no tenía ganas de hablar, ni de llorar, ni de nacer,
ni de gritar aquella frase tan amontonada:
“¡Aquí estoy, a vuestras circunstancias,
preparado y listo para saber qué hacer cuando mi pecho se me abra !”
Cuando nació, su corazón tenía la forma de un mundo,
de un nudo, de un árbol, de hecho, inacabado!

30 mayo 2007

GRANADAS SOBRE EL DARRO

*
Vista del Río Darro: Roberts David, 1836


GRANADAS SOBRE EL DARRO

Quizás fueron sus ojos, danza de corazones,
yerbabuena de su rostro,
al atardecer de los bermejales;
en donde el tiempo hundía sus sueños,
y el día se retiraba.
Quizás lo hayamos visto, pero nunca tan perdido…
Tenía el cielo una pregunta, por donde su alma se colaba,
bocanadas de lava blanca,
en donde la luz se apagaba.
Quizás fueron sus manos, escarcha de oro y plata,
gitanillo en la guitarra,
de la tierra y otras lágrimas.
Porque era el momento de las naves,
de los labios que abrazaban.
Tenía el verde una pregunta
bajo la canícula del habla.
Porque quizás fueron sus sueños, de oxígeno y amapola,
tenía el silencio una pregunta,
bajo la escucha y el agua…
Un niño que portaba un lucero,
en medio de dos granadas.
Río abajo ya rezaban, ya tocaba la campana,
mientras la Torre de la Vela, gritaba y gritaba!
¿Quizás fueron sus ojos, elefantes que lloraban?
Granada lo enterró a galope,
como una gota en el agua!
*
* En 1515 se comenzó la cubrición del Darro en su primer tramo de Plaza Nueva, sirviendo este ensanche para la instalación del cadalso de la época.

16 mayo 2007

DE LA CIUDAD SIN HABLA (POESÍA A LA ESCUCHA)

*
Fotografía: Victoriano Izquierdo


DE LA CIUDAD SIN HABLA (POESÍA A LA ESCUCHA)

"Calle abajo, la luz se estremecía
borracha de niños y de chiquillerías..."

Futuro imperfecto de nacer,
correr, saltar, jugar;
jugar a la muerte en la lejanía.
Faltarán las palabras,
se detendrá,
para reclamar su sexo e inocencia.
No saber, incluso, si algún día
volverán las oscuras golondrinas,
primavera tras la última arquitectura,
bajo la ironía del silencio y de la escucha.
Ciudad que te resistes,
enseñando tu pubis de cemento y abismo.
Frío adentro, cambiarás tus entrañas por el tiempo
mientras el calor te espera
a golpe de martillo y de murciélagos.
Poco tiempo después, pasará ese tiempo;
y como futuro imperfecto ya…
“Volviere, amare, proveyere”
como un pájaro cualquiera, o una hoja escrita en blanco
y en donde pusiera: ¿Qué será de entonces,
de este presente, en donde el olvido
ha hundido su voz y grita ausente?
Porque el pasado sigue al polvo,
Tú sabías a hierro dulce y amapola.
Te recuerdo así, desnuda,
como pidiendo un corazón para la lluvia.
-Mi pequeña poesía-

25 abril 2007

PECHOS DE LUNA Y COBRE

*

PECHOS DE LUNA Y COBRE

Nació hueso sin su carne mientras el viento
se hizo en la noche.
Y era mar… Y un brazo…
Luna de cielo y cobre;
fuego que exonera,
sexo transparente,
ojo único tras la tormenta,
beso de nieve y hambre;
huella sin viento,
mejilla blanca,
círculo que se rompe,
mar que se alza y naufraga
y vuelve al atómo de los sueños.
Era fuerza y muralla que renace,
pañuelo rojo tras los párpados de la noche,
ojos negros y vientre blanco,
horizonte;
piedra y poema que respiran,
sueño tras los sueños;
Amor, insomnio,
azul metáfora en el agua,
miedo de los dioses y los adioses.
El alma…¿Para quién?
Eran amor… Y era frío…
Súplica y montaña,
sed de ser y agua que nunca descansa,
blancura que se esconde y se abre;
labios rojos bajo sus dientes tallados.
-¿Si vivirán o morirán,
de quién depende?
(Le dijo el día a la noche)

23 abril 2007

BAJO LA NAVE DE TU ROSTRO

*

BAJO LA NAVE DE TU ROSTRO

A menudo en tu mundo y en instante me convierto,
del árbol a la hoja, y tras la hoja el universo;
libro blanco sobre sueño abierto.
Mi pensamiento en ti, termina y reaparece,
bajo palabras en laberinto, nudos de mi sangre,
formando cúmulos de poemas que se abren.

Voz al principio, viento al que me dirijo,
aquí en el poema, interrogante.
¡Ay, verlo crecer! ¡Asirse a unos labios!
Los tuyos, enraizados; mezcla de mirada y de pensamiento,
infinito tras el tiempo que se aparta.
Puedo morir, pero nunca aquí
ni bajo ese instante que me habla.

Ya en la noche, mientras tu cuerpo se me acerca;
mientras tus ojos engañan a la luz,
donde siempre tengo patria,
sueño reclinado en ti,
mientras la vida se me acaba.
Y te veo altiva, mariposa, en esencia,
naturaleza tras la savia,
piel que me detienes, el mañana.

¿Sabes…? Vivo en ti, silenciosa y estancia, estrella
sobre estrella que me llama.
Ocultando mi voz, pero palabra tras palabra,
formando y deshaciendo el estruendo;
ocultándome en tu memoria, vivo
y me resisto, invocando al tiempo,
unidad de la que me libero,
de cara al horizonte, ese beso…
bajo el mismo aliento del relámpago.
Porque en ti, unas manos, marcho del olvido
a la nave de tu rostro, manuscrito al viento.
Tras la hoja, el libro. El encuentro al que me abrazo.

18 abril 2007

AQUÍ, ALLÍ Y BAJO LA HOJA

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AQUÍ, ALLÍ Y BAJO LA HOJA

Un hombre solo, aparentemente vestido con sus sueños,
harapos del mañana que le recuerdan,
laberinto del jamás cuando el poema se esconde,
aprieta sus labios contra la noche invisible
mirando hacia el sol que le aprisiona;
rayando sus párpados,
abrasando sus ojos cerrados bajo el infinito.
A esa distancia inalcanzable,
piensa, deduce, acumula calor y frío
tras el silencio de la noche que le previene.
¿Llegará la palabra a su boca, recogida tras la tormenta que le nombra?
¿Llegará esa sílaba inacaba, que muere y renace,
al abrigo el pecho que le ronda?
Como ese verso como cuerda de guitarra,
como ese árbol solitario,
que engaña a la luz, que se aferra a la montaña
buscando el eco de la escucha,
bebiendo de la escarcha de sus párpados
que yacen bajo el polvo de la nieve.
Y detrás…montones de montañas se revelan
se agotan tras la lluvia de sus sombras.
Piel sobre la piel y por la que la tierra bebe
bocanadas de metáforas y escorrentías.
Pero no, hoy no llega, hoy no viene, ni ese acento sobre el hiato…
-Mía!
Esa voz que alza.
Fragmento de ese viento azulado.
Dulce compañía.
Abrazando la lluvia.
Abrazando su vida con la suya.
-Ay, poesía!
¿Tan pesado era su pecho en el vacío?
Un hombre solo, aparentemente abriéndose de manos,
atado a su sangre,
recogiendo ese algo,
balbuceando en distintas lenguas que se amontonan…
-¡Porque sabes que vivo, aquí, allí y bajo la hoja!

22 febrero 2007

ENTRE EL PAISAJE Y TU MIRADA

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ENTRE EL PAISAJE Y TU MIRADA
>:<

Como viajero en la distancia,
puntos suspensivos…

Al paisaje que respiro,
al boca a boca de tu espacio.
Delante de mí el silencio,
el río que resbala mal herido.
Sobre mí el eco del paisaje,
rebosa;
me induce y seduce desde dentro hacia fuera
y viceversa.
Bajo el desnudo de los árboles,
sobre el color que duerme,
y muerde aletargado.
Sin bandera ni quemadura,
invadido por el oxígeno de la calma,
validado por la mirada.
Allá un punto,
acá tus labios.
Fue el momento de acercarme,
de tocar su madrugada.
Azul en un punto.
Como reluciente rostro agrupado
reordenado en mil metáforas.

Respirar!
Respirar!
Respirar con ansia!
De ti que me acompañas.
Me arrastras hacia tus pasos
mientras que la luz se estanca,
se retuerce entre las ramas.
Resbala, aguas abajo.
En secreto, verde.
Como criatura y pecho que despides
Amor y fin del mundo.
Como punto y aparte
de ese mundo adyacente
que duerme entre los troncos,
en sueños que nunca duermen,
en palabras derretidas,
en hojas que se desvanecen
y deshacen las preguntas.
Quizás fue el aire o quizás la nube bajo el agua
quien me atrajo hacia el fósforo de tu mirada.
Hierba, bajo la hierba. De repente
un ruido, un crujir de pasos,
para ver que todo se había desvanecido y estaba
intacto.
Enmarcado y listo para el recuerdo.
Bajo el beso de tu abrazo!

14 febrero 2007

14 VERSOS PARA UNA ESTRELLA

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14 VERSOS PARA UNA ESTRELLA
 
Eres tú, y a tu lado azul inmenso,
infinito tras la nieve de tus párpados.
Extenso paisaje que desbordas, esa figura temblorosa.
Como estos catorce versos que me empujan
a ahogarme en tu sed, tras beber de tu niebla.
Indeleble pregunta al abrigo de tus manos,
piel antes de que fuéramos
como dos versos recién caídos,
como dos labios recién sellados,
hablados y amados.
Gota tras la nube que abandona
y vuelve a tu lado, al amparo de tus horas.
Cristal de nieve, bajo el cristal de roca.
Corazón de corazones. Por ese beso que me toca.